Un poco de antecedentes: esta discusión viene desde hace meses, cuando ambos políticos y algunos de sus representantes, confrontaron públicamente, como ahora se ha vuelto a decir, por la ausencia del Intendente en la inauguración del alumbrado de la ruta 3 o el material para el afirmado de la carretera a Boca del Cufré. Un debate, aquel, que tampoco fue muy cristalino porque al fin de cuentas, como siempre pasa con estos casos, cada uno hace que los números estén lo más cerca posible de su conveniencia.
Aquella discusión nunca había quedado cerrada. En algún momento el oficialismo advirtió con llevar el tema a la Junta Departamental pero ese debate político al fin se diluyó. Los lectores recordarán que el último episodio había sido cuando se inauguró la carretera a Boca del Cufré, oportunidad en la cual desde el oficialismo local se reiteraron los cuestionamientos al Ministerio de Transporte que, como ahora, se defendió exhibiendo el origen de los recursos utilizados para aquella obra. Fuente de debate que no debería ser tomado como mérito para ninguno de los actores de esta discusión. El gobierno nacional tiene la obligación de transferir a la Intendencia lo que establece la ley y la comuna tiene el deber de aplicar esos recursos al beneficio de la población que, en realidad, es la que paga tanto los impuestos departamentales como nacionales.
Hoy, tiempo de campaña electoral, era previsible que esta discusión se reeditara si el ministro Víctor Rossi pisaba, como lo hizo, tierras maragatas. En esa lógica se comprende este debate; sirve a ambos contendientes en pugna y a sus respectivos sectores políticos, pero aporta muy poco a la acción de gobierno y al beneficio último del ciudadano del departamento. Fue tan innecesario que el Intendente saliera a reeditar la disputa anterior en unas declaraciones previas a la visita del Ministro Rossi, como fueron las expresiones de este en la noche del martes, cuando hizo alarde de porqué no había invitado al jefe comunal a la firma del convenio con el club Universal. Deberían recordar tanto el señor Ministro como el señor Intendente, que sus disputas políticas no pueden dejar de rehén a la población del departamento y que la hora de gobernar aún no ha terminado. Por el bien de San José y de las obras que aún esperan, esperemos que tanto el ministro Rossi como el Intendente Chiruchi, se ubiquen a la altura de sus respectivas funciones, que están por encima de la coyuntura electoral.