Lacalle reivindicó su gestión presidencial en base a las obras realizadas en esa zona del departamento durante su mandato en la década del 90. Uso el repaso de su gestión presidencial para comprometer futuras mejoras para Ciudad del Plata en un eventual gobierno blanco. “En esta zona del país nuestra palabra vale porque hay obras hechas” señaló Lacalle. Dijo a los presentes que “nos e callen” cuando alguien diga que no se hizo nada allí y recordó que en la administración presidencial pasada, así como a nivel de gobierno comunal. Mencionó la construcción del liceo, plaza de deportes, centros Caif, servicio de agua potable y la entrega de ambulancia para el Hospitalito. En ese punto Lacalle preguntó si todavía estaba la ambulancia que había entregado, desde el público un hombre gritó: “Estaba rota y la intendencia tuvo que pagar el arreglo”. Allí Lacalle recordó que en su gobierno se entregaron 136 ambulancias en todo el país y comprometió que si gana la presidencia volverá a hacerlo. Minutos antes de su discurso, vecinos de Ciudad del Plata le entregaron una carpeta con diversos reclamos que , entre otros, incluían que se contemple la producción pesquera en al zona, la mejora del hospitalito situación, construcción de un gimnasio y la instauración de un pasaje único para Ciudad del Plata. Lacalle señaló que en las propuestas de gobierno hay varios de esos puntos que están contemplados; haciendo especial énfasis en transformar el hospitalito en un “Hospital con 30 o 40 camas” para que atenga cobertura en una amplia zona del departamento. Avaló el reclamo de potenciar la práctica de deportes en la zona, como forma de impulsar el desarrollo de la juventud, combatiendo la problemática de la droga o la delincuencia. Se refirió además a la necesidad de construir el saneamiento – otro de los reclamos- aunque admitió que “no es fácil” dijo que se debe buscar una solución ya que ese servicio tiene fuerte incidencia en al calidad de vida de la población. Abogó el respaldo a la explotación de la “riqueza pesquera” procurando la organización y tecnificación de esa producción. Respecto a la generación de trabajo en general destacó que esa zona - por el afincamiento de industrias – deberá contar con políticas estatales de fomento. Específicamente, anunció que de asumir al gobierno entre los primeros proyectos que enviará al parlamento estará uno que promueva el empleo juvenil a partir de los 15 años. “No hay mejor proyecto social que el trabajo” dijo Lacalle que fue enfático en rechazar “la teoría de que trabajador y empleador son enemigos”. Recordó que recientemente mantuvo contacto con el PIT-CNT, donde se coincidió en la necesidad de que Uruguay cuente “con más y mejor empleo”. La temática relativa a la seguridad, no estuvo ausente y se notó la atención que mostraron los concurrentes. Prometió que en un eventual gobierno suyo se aplicará la “mano firme” para abatir la delincuencia. Dijo que su Ministro del interior “no tendrá temor de ejercer la autoridad” y respalde el accionar de los policías. Mejorar los sueldos policiales y sus condiciones laborales, eliminar el hacinamiento carcelario y montar centros de rehabilitación tanto para adultos como para menores, fueron parte de las propuestas. “Aquí se va a acabar el recreo” dijo Lacalle refiriéndose a la delincuencia. Uno de los segmentos más aplaudidos del acto fue cuando, hablando de seguridad y la necesidad de combatir la delincuencia, en una serie de preguntas dijo: ¿acaso los vecinos no saben donde está el que vende pichicata? Todos saben (…) bueno se terminó el relajo” cerró Lacalle su discurso en medio del aplauso. Previamente el senador Moreira, centró su discurso en la temática de seguridad, aunque tocó otros aspectos de la gestión gubernamental. También fustigó la candidatura de Mujica y su eventual gobierno. Dijo que la presidencia del dirigente frenteamplista es “un acertijo” por la incertidumbre que genera su accionar. Lo contrapuso a la “certeza” y “equilibrio” que tendría un gobierno de Lacalle.