De acuerdo a lo informado por el diario El País de Montevideo, la también estadounidense General Mills, que operaba la planta de La Boyada desde hace poco más de un año, definió su venta a Schreiber por una cifra aproximada a los 30 millones de dólares. La compañía compradora es de las lácteas más poderosas del mundo, una empresa que ocupa cinco mil empleados en los Estados Unidos y cuyo emprendimiento está avaluado en más de 3 billones de dólares, siendo uno de los principales proveedores de sub productos lácteos, especialmente quesos y yogures, a las cadenas de restaurantes y comidas rápidas más conocidas. Schreiber tiene sus oficinas corporativas en Green Bay, Wisconsin, pero tiene producción y distribución de sus productos además de en Estados Unidos, en Brasil, con oficinas en Curitiba; en México, Alemania y en la India. La empresa es propietaria de una decena de marcas destinadas a proveer alimentos a servicios de alimentación y al mercado minorista. Según publicó recientemente el diario neoyorquino de negocios, The Wall Street Journal, las operaciones de General Mills en Estados Unidos podrían ser codiciadas por la suiza Nestlé.