Como nunca antes, la “Fiesta del Mate” igualó la convocatoria de viernes y sábado con unas 30 mil personas.
En su séptima edición, finalmente el festival descubrió al artista capaz de arrastrar una multitud en el primer día y mantenerla en el predio hasta el final de la programación. Ese personaje fue “El Chaqueño” Palavecino, que atrajo unas 12 mil personas (cifra record para una noche inaugural).
En cuanto a Soledad, el repertorio fue y vino por sus clásicos y en contadas ocasiones hurgó en su última producción discográfica (“Folclore”).
El recuerdo de su primera actuación en Uruguay, hace 12 años, fue el preámbulo perfecto para la interpretación de “Pa’l que se va”, joyita de Alfredo Zitarrosa que marca uno de los tantos coqueteos que Soledad ha tenido con el Canto Popular Uruguayo (con versiones de temas de “El Sabalero”, por ejemplo).
Probablemente, el tramo más emotivo hacia sido el “revival ochentoso” de las entrañables costumbres pueblerinas que se perdieron en esta acelerada sociedad moderna. En plan retro y emotivo recordó a los personajes y escenas que poblaron su infancia y las de quienes formamos parte de su generación: “los papás que te compraban la ropa cuatro talles más grandes para que te dure”, “el hombre de la bolsa”, “la llorona”, “los remiendos de mamá con parches de Sara Key”, “en verano, llevar el colchón al techo para dormir fresquitos y con la luna golpeándonos en la cabeza” o “esperar ansiosos por los reyes magos”.
“Esta es la infancia que le deseo a mi hijo, con más imaginación. Con tecnología pero sin dejar de ser libres” reflexionó en el escenario como introducción al chamamé (de su autoría) “Nunca me fui”: “donde miro esta mi pueblo y es así / como olvidar, si esa niña todavía vive en mí / nunca me fuí, si el cariño de esa gente sigue aquí / soy lo que soy, siempre llevo lo que fui”.
Más allá de estas postales recortadas de su niñez en Arequito, sonaron “Entre a mi pago sin golpear”, “Buscar salida” (un estreno de su propia pluma), “A Don Ata” (con excitado revoleo de poncho de una fan que subió expresamente a pedido de “La Sole”) y un final a puro carnavalito con “El Humahuaqueño”, “El Bahiano” y “El tren del cielo” enganchados. (DSM)