Omar Guerra Guerra de 67 años estaba separado de su esposa Mirtha Esther Rodríguez Callero de 64 años, pero continuaban viviendo en la misma finca, en el solar 21 de la manzana D. Los vecinos linderos eran los propios hijos del matrimonio. Al fondo de la finca vivía un inquilino que entabló una relación amorosa con la mujer separada. El escenario era de extrema tensión y la situación se agudizó en los últimos días. El pasado día martes 16, el servicio 911 recibió una llamada donde se denunciaba una agresión. Intervino personal de la Comisaría de Violencia Doméstica, tras una discusión el hombre habría agredido a la mujer. En esa oportunidad la policía retiró de la vivienda una escopeta propiedad del veterano, como forma de prevenir situaciones de mayor violencia. El hombre, enterado de la nueva relación de su ex esposa, la echó de la vivienda, lo que desató la fuerte discusión. En esa misma jornada se dio intervención a la Justicia, donde se habría recomendado que formalizaran la separación y división de bienes. La policía, por orden judicial, custodió a la mujer para que pudiera retirar sus pertenencias de la conflictiva finca. La mujer se mudó, junto a su nueva pareja hacia otro domicilio. La policía le recomendó que si debía regresar a la finca de su ex esposo, por alguna pertenencia, que avisara para ser acompañada. Tras esa ajetreada jornada, al día siguiente – el miércoles 17 - la mujer de 64 años radicó una denuncia por agresión contra su ex esposo. La tensión pareció disiparse con la separación física y distanciamiento de la pareja. Pero sin embargo ayer poco después de las 14 horas la mujer regresó a su antiguo domicilio y allí las diferencias se tornaron en descontrolada violencia. La policía informó que Guerra apuñaló a su ex esposa y posteriormente se infirió una herida cortante en el cuello. Guerra murió en el lugar, mientras que la mujer fue derivada al Hospital Maciel donde falleció a poco de ingresar. PFA