El documento señala que “Cristo ha resucitado de entre los muertos. Por la muerte, Él ha aplastado la muerte”.
“Este es el gran misterio del hombre que la Revelación cristiana esclarece a los fieles. Por Cristo y en Cristo se ilumina el enigma del dolor y de la muerte, que fuera del Evangelio nos envuelve en absoluta oscuridad. Cristo resucitó; con su muerte destruyó a la muerte y nos dio la vida”, agrega.
El mensaje añade que “ahora todo está lleno de luz, Él es la luz del mundo; estamos invitados a volver la mirada a Jesús que es el Buen Pastor que ha venido a buscarnos”.
Fajardo añadió: “en medio de las luchas, dificultades, rutinas y cansancios de cada día le decimos al Señor ´no mires nuestros pecados sino la fe de tu Iglesia`.
Pidió profundizar “la lectura hecha oración de la Biblia” y “los MODOS y ACCIONES (las mayúsculas son del original) que descubrimos en cada Parroquia en el camino de elaboración del Proyecto Pastoral Diocesano”.
“Que esta celebración de la Pascua nos anime cada día en el seguimiento de Cristo, el Camino viviente, rostro humano de Dios, rostro divino del hombre”, culmina el saludo.
Celebraciones
El fin de semana estuvo plagado de símbolos vinculados con el denominado Triduo Pascual, desde la Última Cena, pasando por el Vía Crucis, la Vigilia Pascual y, finalmente, la Pascua.
La pasión, muerte y resurrección de Cristo suponen para los cristianos los eventos centrales de la liturgia, en el marco de una semana que “transformó al mundo”, según definió el propio obispo Fajardo.
Se trata de jornadas donde los fieles se acercan a las celebraciones religiosas y cumplen penitencias.