El dirigente de la FTIL -y Presidente de la Asociación de Empleados y Obreros de Conaprole (AOEC)- Robert Romasso, reconoció que esa es la idea primordial del gremio. “Apostamos a ver si aparece un comprador y de ahí que se incorpore a los operarios que estaban trabajando. Eso es lo que vamos a buscar, pero hasta que la intervención no se retire o nos autorice no podemos hacer nada. Pensamos que esa sería la mejor vía para la reapertura de “La Josefina” y queremos trabajar por ese lado”; afirmó a Primera Hora. El dirigente sindical adujo que la conformación de una cooperativa con los trabajadores –lo que se manejó en algún momento- no es hoy una alternativa viable, debido a la compleja situación económica del emprendimiento; con un pasivo que ronda los 2 millones de dólares.
De acuerdo a Romasso, la FTIL no puede comenzar a trabajar en esta iniciativa hasta tanto el interventor designado, el Dr. Oscar López Goldaracena, no defina la finalización de su gestión. Incluso, dirigentes de la gremial le solicitaron al interventor que establezca un plazo para sus gestiones. “Le pedimos que esto tuviera un fin, porque no se puede seguir aguantando a los trabajadores de esta manera. Queremos una definición de este tema porque así podremos ver qué línea vamos a seguir para ayudar a los trabajadores, porque esta gente hace casi 300 días que está ahí y siempre les dicen que van a arrancar y no pasa nada. Como Federación queremos tener conocimiento de la decisión del interventor, si es que va a dar por finalizada la gestión o que la planta va a comenzar a trabajar, queremos que haya un resultado final para ver qué camino vamos a recorrer”; agregó.
Setiembre. Ante ese requerimiento, López Goldaracena –según Romasso- solicitó al colectivo “un par de meses”, ya se avecina la época de mayor producción láctea y paralelamente la definición de las negociaciones con Venezuela para colocar allí la eventual producción de la planta. “En setiembre se daría por terminada la intervención porque va a hacer el último esfuerzo a ver si puede reactivar la planta por dos líneas. Por un lado buscará concretar -en coordinación con el Bandes- la venta directa a Venezuela del queso que se produzca; y por otro, conseguir la cantidad de leche mínima para poder trabajar. Por lo que nos dijo serían las últimas alternativas que está manejando”; informó.