El centenar restante se irá incorporando en forma progresiva por tratarse de personal que aún no ha generado el beneficio, para lo que se requiere un año de labores.
La empresa tiene la idea de llegar a octubre con toda la plantilla en el seguro. El cierre está vinculado en los efectos de la crisis europea y los altos costos que tiene la planta, lo que genera pérdidas.
Fuentes del sindicato dijeron anoche a Primera Hora que la medida no sorprende y aclararon que no implica el cierre definitivo de la fábrica porque la empresa ha dicho que su permanencia en Uruguay es estratégica. La semana pasada estuvo en el país el presidente de la firma, Thomas Bader.