“Ese beneficio que se le dará a los buenos pagadores, pensábamos compensarlo con el resultado del propio Plan de Facilidades si la gente se reengancha y empieza a pagar en tiempo y forma”. En ese punto Falero ratificó el compromiso de mantener los beneficios a los buenos pagadores, aunque el plan de facilidades no rinda los resultados esperados. La otra opción es que el dinero que la comuna dejará de recaudar por las exoneraciones a los buenos pagadores (estimado en unos 675.000 dólares para el 2011) deba ser cubierto de otros rubros de la intendencia. “Habrá que asumirlo con alguna reducción de gastos o inversiones, dentro de lo que será las posibilidades que tenga el propio presupuesto”. Dentro de todos los planes y anuncios que ha realizado Falero en estos primeros tiempos de su administración, hay una marcada coincidencia en el objetivo de que esté todo pronto para comenzar el 2011. Ayer explicitó ese objetivo en el primer tramo de su gestión respecto a la adhesión que podría recibir el Plan de Facilidades: “Para nosotros es vital tener un diagnóstico antes de fin de año, para poder considerar algunas obras a encarar y obras que no las podremos encarar, de acuerdo a los recursos que obtengamos de los contribuyentes”.