“No somos prohibicionistas per-se”, aclaró, al señalar que la mayor preocupación está en que “los clientes son niños y gente muy pobre”. Para De León estas máquinas estimulan la ludopatía. El legislador entiende que no es suficiente con regular el tema porque no es posible lograr un control efectivo y se “perfora el sistema”. El objetivo de la iniciativa del diputado es “prohibir el acceso a los niños y los pobres de los barrios más humildes”. De León remarcó que “es un gran negocio” y destacó la situación de San José de Mayo y Ciudad del Plata, donde “hay casos extremos de gente que no tiene ni para comer”. El proyecto propone el decomiso y destrucción de las máquinas y plantea algunas modificaciones con respecto a la iniciativa de Vázquez en cuanto a las sanciones. De León sugiere que como primera medida sería conveniente una multa de 50 unidades reajustables o trabajo comunitario, en lugar de una sanción penal.
En tanto, el diputado Gustavo Cersósimo (Partido Colorado) señaló que el tema está a estudio a nivel de la bancada y propuso buscar un punto de equilibrio, el camino del medio. Una posibilidad sería establecer por ley una regulación exigente.
Finalmente, el diputado Alberto Casas (Partido Nacional) dijo que se encuentra escuchando las distintas visiones sobre el asunto y manteniendo reuniones con los actores involucrados.