A pocas horas de una movilización de Onajpu en Montevideo, Amaro estuvo en la ciudad de San José para reunirse con la asociación local y recorrer los medios de comunicación. La organización realizará una marcha desde la Plaza Libertad al Ministerio de Economía y Finanzas, con una concentración desde las 14:00.
“Vamos a dejar claro ante la opinión pública la situación de 600.000 jubilados que dependemos del Banco de Previsión Social”, señaló.
Onajpu reclama una jubilación mínima por encima de la línea de pobreza (5.600 pesos uruguayos). “La idea es en una primera etapa poner la pasividad mínima en esa cifra para luego con la lucha y el diálogo ir dignificando a un sector que hoy está condenado a estar al margen de la sociedad”, agregó. Amaro destacó que “la responsabilidad del gobierno es desarrollar justicia social”.
Una delegación de 40 pasivos de San José participará de la movilización. El ómnibus partirá a las 12:00 desde la sede de Sarandí y Bengoa.
El referente de los pasivos fue consultado sobre la campaña que promueve la Coordinadora Nacional de Jubilados, entidad que reclama una jubilación mínima de 12.000 pesos. El jueves pasado estuvo Héctor Morales, secretario general de esa coordinadora, quien recogió adhesiones en el local de Aebu San José.
Amaro respondió que “es una falacia y ellos saben que el objetivo es recolectar firmas para beneficiar al que las recolecta porque no tienen representatividad”.
“No apoyamos esa campaña. No existe ninguna coordinadora; otrora fue una organización poderosa, pero hoy no tienen ninguna asociación filial”, añadió.
Amaro aseguró que “es una parte más de un grupo político como la Asamblea Popular”.
“Es una aventura que trata de engañar a los jubilados, irrealizable y sin ética en la consideración de un sector que padece muchas veces angustia para sobrevivir”, señaló.
“Esto es un sector que decidió vender ilusiones en los jubilados para medrar” y asoció el tema a las elecciones del representante de los jubilados en el directorio del BPS. “(Morales) tiene todo el derecho de hacer política, pero no de medrar con un disfraz de gremialista para sacar provecho”, concluyó.