Señaló que la estructura ubicada al sur de la capital departamental es “una planta con fuerte inversión”. Andino estimó que en dos años y medios, el grupo Tacuarembó Marfrig le inyectó 7.000.000 de dólares para remodelar y acondicionar las instalaciones.
Hoy ingresarán al seguro de desempleo cerca de 600 funcionarios, mientras que otros 50 –personal administrativo y de la guardia en sala de máquinas- seguirán trabajando para que la planta esté en condiciones de volver a producir cuando el contexto lo requiera. Andino espera que la suspensión de la actividad sea solamente por este mes y que en agosto puedan retomar las tareas, lo que dependerá de la oferta de ganado para la faena. El gerente remarcó que la empresa está “atada” a esa variable.
Recordó que la medida de parar el frigorífico está asociada a una estrategia dado que “la capacidad de faena es la sumatoria” de las cuatro plantas del grupo en el país: Tacuarembó, Colonia, la Caballada e Inaler. “Es como apagar un motor de una lancha que tiene cuatro”, agregó. La firma optó por detener la producción local porque ya estaban todas las licencias otorgadas, condición para el envío al seguro, y la de San José es la planta más pequeña del grupo.