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La directiva de Coopima informó ayer de las novedades a los trabajadores
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Una delegación de la cooperativa estuvo la pasada semana en Brasil, donde visitó la planta de la firma “Coopetextil” de la localidad de Pará de Minas -en el estado de Belo Horizonte- y posteriormente se reunió en Porto Alegre con un grupo de recicladores que también participará de dicho proyecto.
El secretario de Coopima, Fernando Garat, destacó positivamente la experiencia, la que alienta las expectativas de una próxima reactivación de la textil maragata. “En la visita técnica quedamos sorprendidos porque la primera información era que era una planta chica y resulta que tiene una muy buena capacidad de producción y muy buenas posibilidades de instalar fibra de poliéster en este intercambio de producción que vamos a hacer. Vamos a tratar de que los políticos uruguayos colaboren también porque trabajan a facon, y si bien no es un problema de Uruguay, en este encadenamiento estamos todos juntos y ellos precisarían capital de giro. Después viajamos a Porto Alegro para reunirnos con los clasificadores para organizar un organigrama de producción y allí logramos precios, lo que anhelábamos para mantener el proyecto de viabilidad de Coopima. Vinimos satisfechos con el precio que se consiguió de la fibra de poliéster en el mercado; ya que podemos ser muy competitivos”; señaló. Este último emprendimiento se encuentra en pleno montaje de la planta de picado y lavado que necesita, tarea que se extendería hasta agosto para luego poder comenzar el proceso de intercambio comercial. Por tanto, los trabajadores de Coopima estiman que la textil maragata comenzará su labor antes de ese mes. “Pensamos que la reactivación será antes de agosto, se está planificando para antes, pero la decisión la tiene la parte política y el Fondes. A fines de febrero ya se va a terminar el estudio de viabilidad y costo del proyecto, y se va a presentar por intermedio del Instituto Nacional de Cooperativismo (Inacoop) al Fondes”; anunció Garat.
Preocupación. Vale recordar que el Poder Ejecutivo habilitó la creación del Fondo para el Desarrollo (Fondes) en base a las utilidades del Banco República, para apoyar financieramente a proyectos productivos sustentables; aportando en este caso los US$ 2,4 millones que precisa el proyecto para mantener su proceso productivo.
Si bien en un principio Coopima fue confirmada como una de las primeras iniciativas a asistir, la demora en la confirmación preocupa a los trabajadores de la textil. “Ahora en teoría seríamos la tercera empresa en ser apoyada porque apareció Paylana. No sé que criterio se está utilizando, si es el capital o la cantidad de gente que se mueve, capaz que los señores políticos no saben la movida que hay detrás del proyecto Coopima. Me da vergüenza decirlo pero llevo tiempo en el Seguro de Paro y como trabajador sería indignante que estiraran más los plazos”, reflexionó Garat.