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Alejandro Marcelo Escudero Paez
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La policía de San José, específicamente la Dirección de Investigaciones de Ciudad del Plata logró detener a otro miembro del grupo que protagonizó la rapiña al local de Anda en Playa Pascual a principios de noviembre del año pasado. Como se recordará dos personas fueron procesadas; uno de ellos fue una agente policial, que ostentaba el cargo de Cabo y estaba encargado de la seccional segunda al momento del delito. El funcionario habría operado para facilitar no solamente la concreción de la rapiña sino que además dio apoyo durante la huida de los dos rapiñeros que llegaron en moto al local comercial. También fue procesado uno de los actores que físicamente perpetró la rapiña. Por lo menos, faltaba un tercer implicado en ese hurto. Las huellas quedaron en la moto usada para la rapiña y que fue abandonada poco después. Esas huellas permitieron individualizar a los sujetos que habían usado chalecos antibalas con la inscripción de policía. Ahora tras tres meses de trabajo, la policía logró detener al tercer implicado. Se trata de un sujeto de 36 años con antecedentes penales que desde hace algún tiempo está radicado en Ciudad del Plata. Extraoficialmente, Primera hora pudo saber que se presume que este individuo sería el jefe de una banda – o al menos uno de los principales en esa organización – y que ese grupo tendría vinculaciones con otros delitos perpetrados tanto dentro como fuera del departamento. No se descarta, al menos en el proceso de investigación que aún continúa, que tenga relación con un sonado copamiento a una estancia en Soriano, pocos días depuse de la rapiña al local de Anda en Playa Pascual. Varios de los elementos incautados en el allanamiento de las últimas horas, hacen presumir que se está frente a una organización que se movilizaba en distintos departamentos y usaba implementos de corte policial. También se maneja la hipótesis que la reciente rapiña a una barraca en Ciudad del plata, pueda haberse perpetrado por otros miembros de esta banda. Ayer desde la Jefatura el comunicado se limitó a informar del caso de rapiña al local de Anda. El comunicado admite muy escuetamente que “en base a indicios recogidos en el lugar se pudo determinar que no sería ajeno al hecho (la rapiña a Anda), y a otros de similares características”. Al proceder a allanar la casa de este sujeto, ahora detenido y procesado, se incautó “una moto, un cuchillo, una pistola, dos chalecos antibalas, municiones, dinero en efectivo, documentos, mochilas, teléfonos celulares, entre otros efectos”. Según pudo saber Primera Hora, se encontraron hasta precintos plásticos idénticos a los utilizados en algunos atracos perpetrados en otros departamentos, por ejemplo el caso en la estancia de Soriano. La policía de ese departamento estuvo trabajando junto a los efectivos de San José en estos últimos días. El comunicado de jefatura no hace mención específica al copamiento en Soriano, aunque fuentes policiales confirmaron que la línea de investigación y varias constataciones apuntan firmemente en esa dirección. El sujeto recientemente detenido fue identificado como Alejandro Marcelo Escudero Paez. La justicia lo proceso con prisión “por la presunta comisión de un delito de rapiña en calidad de co-autor”. Fuentes policiales confiaron a Primera Hora que se trata de “un pez de alto vuelo” y que “por ahora” solo se comprobó su vinculación en la rapiña a Anda.
Copamiento en Soriano. A fines del mes de noviembre del año pasado un grupo de delincuentes que actuaron como “un comando policial” perpetraron una violento copamiento en una estancia ubicada a 40 kilómetros de Carmelo y a 100 kilómetros de Mercedes, en el departamento de Soriano. El establecimiento está ubicado sobre ruta 12, fue copado por un grupo de ocho delincuentes que usaron uniformes de policía y armas de grueso. A nivel periodístico trascendió que actuaron con violencia, y portaban armas con silenciador y hasta ametralladoras. Golpearon con violencia a sus víctimas, que en uno de los casos sufrió fractura en una de sus piernas. En total se llevaron un millón de pesos en efectivo, además de joyas, computadoras y hasta armas de fuego. Las tres personas que se encontraban en la estancia fueron reducidas violentamente.