|
Las altas temperaturas en suelo merman la producción papera
|
Desde la Asociación Nacional de Semilleristas de Papa (Ansepa) también se espera una fuerte reducción en la cosecha del tubérculo a raíz de este fenómeno. El Ing.Agr. Alfonso Grela, directivo de la entidad y asesor de productores del rubro, reconoció que ya en las últimas tres semanas las pérdidas han sido grandes. “Por más que desde hace tres o cuatro años los productores están bajando el área de cultivo de primavera y destinan un espacio importante para plantar en otoño, se ha perdido bastante producto de las altas temperaturas; a pesar de que veníamos teniendo una producción muy buena y que incluso venía por arriba del doble de lo que se cosechó el año pasado. Ahora si un productor tiene una planta con cuatro papas, una o dos de esas ya están perdidas”; señaló a Primera Hora.
A esto se suma otro problema, el de la calidad, que preocupa aún más al sector, ya que se estima que las pudriciones en los cultivos del sur del país alcanzarían al 30% de los mismos. “A fines de año veníamos con un clima bastante benévolo para esta producción –que necesita un clima más bien templado- pero luego se vino una ola de calor que “paró” el crecimiento de los cultivos. Luego con las lluvias intermitentes se retomó el proceso pero ya aparecieron los efectos de ese problema, hay mucha papa deformada, arrollada, o la papa “muñeco” que es la que viene con brotes secundarios o ramificaciones”; explicó el técnico que trabaja con productores de la franja que va desde Rincón del Pino a Colonia Wilson.
Precios. Pese a todo, por el momento la comercialización del producto no se ha visto mayormente afectada por este panorama, ya que las cotizaciones de este producto operaron estables a pesar de que la oferta presenta pocas partidas de calidad superior; y la colocación en general continúa siendo poco ágil y con sobrantes.
“Todavía no se nota porque generalmente en verano el consumo de papa se retrae. Al ser un producto con almidón la gente no la consume tanto a esta altura del año y prefiere otro tipo de productos. Además la mayoría de la papa que ha sido afectada por estos cambios de temperatura se detecta en la chacra y no se envía al mercado”; evaluó Grela, quién estimó que de no variar las condiciones climáticas “esta situación comenzará a repercutir cuando se recupere el nivel de consumo”.