La entidad viene ajustando los detalles del proyecto para presentarlo –en una primera instancia- ante las autoridades del Ministerio del Interior y de la Intendencia de nuestro departamento. “La idea es solicitar en comodato al edificio de la antigua Cárcel Departamental para hacer del mismo un centro de expresión permanente referido a la cultura vasca. Allí tendrían lugar diferentes manifestaciones artísticas, culturales, sociales, recreativas y deportivas, transformándose la propuesta en un paseo para la comunidad; por eso también tenemos pensado establecer allí un centro gastronómico de cocina vasca. Además se estaría construyendo un salón multiuso a los efectos de que las diferentes organizaciones sociales y culturales que no tienen sede propia, puedan allí efectuar sus actividades. Apoyando esos emprendimientos comunitarios, también se le va dar la vida y la proyección que este proyecto debe tener”; explicó el secretario de la entidad Angel Cameto.
Por lo pronto, y como es previsible, el emprendimiento contempla la apertura de una entrada por calle Artigas –además de la actual por Ciganda- y otras obras de reacondicionamiento, no obstante la asociación también apunta a preservar dentro de lo posible las características del centenario edificio. “Si bien nuestra intención es que este centro se transforme en un referente turístico, también pensamos aplicar el proyecto manteniendo dentro de lo posible la estructura de un edificio que consideramos un monumento histórico Por ejemplo queremos mantener la actual cocina de la cárcel en su estructura, a la vez que nuestra idea es transformarla en una cocina vasca con sus características propias. Lo mismo pasa con el patio, ya que queremos que sea un lugar para que la gente se siente a comer, a descansar o a disfrutar de determinado evento”; agregó el directivo.
Apoyo. Debido a las más que precarias condiciones en las que se encuentra el otrora centro de reclusión, se hace evidente que la obra –de concretarse- insumirá una inversión considerable. A tales efectos, los descendientes tienen previsto no solo reunirse con el Ministerio del Interior y la Intendencia, sino también con otros organismos públicos y empresas privadas que podrían ayudar para la concreción del proyecto; y hasta con el propio gobierno vasco.
Sobre este último punto Cameto fue claro en precisar el espíritu que mueve tal impronta, “hay cosas que tenemos que manejar con mucho criterio y cuidado, dejando las cosas en claro. Nosotros nos referimos y trabajamos por la comunidad vasca, no hablamos si son vascos franceses o vascos españoles, no nos metemos en posiciones filosóficas o políticas separatistas o no separatistas. Lo que reconocemos es la identidad vasca y por ella trabajamos”; manifestó.