Más allá del avance, las diversas gremiales de productores ven con preocupación un tema del cual –a su entender- depende en gran medida el futuro de un sector de gran arraigo en nuestro departamento. “Evidentemente si la industria no vende o vende mal, eso terminará afectando las condiciones de precio al productor. Si la industria vende a menor precio, el precio residual –que es lo que se le paga al productor- se reducirá en forma más que dramática. Por otro lado, vemos que la industria está manejando márgenes y costos sensiblemente superiores a los que debería en función de la coyuntura de precios relativos a los últimos diez meses. En una palabra, se ha comprimido –y hay datos oficiales que así lo avalan- el precio al productor en forma superior, porque el precio de exportación habría bajado un 30%, los precios de venta para el mercado interno lo habrían hecho un 20%, pero los precios al productor bajaron más del 50%”; evaluó el Presidente de la Cámara Uruguaya de Productores de Leche Horacio Leaniz.
Actualmente Conaprole está pagando unos 22 centavos el litro de leche remitido a planta, y para los productores la cristalización de este negocio es fundamental; puesto que de acuerdo a lo acordado con la cooperativa, el precio de la bonificación invernal del 10% que recibirán, depende de la concreción de esta exportación. “Más teniendo en cuenta que hay quienes hablan de que se pueden esperar precios de 16 y 17 centavos para la próxima primavera y de ser así nadie va a producir leche”; auguró el productor radicado en Kiyú quién avizora un futuro “triste” para el sector si se mantiene la actual coyuntura. “Es una situación que posiblemente el sector lechero no haya transitado desde hace muchos años y esto no solo por el precio final que le pueda corresponder al productor. Yo creo que lo que pasa en Brasil es un elemento más, pero evidentemente sin un buen precio el productor empezará a desarmar sus unidades productivas, va a haber menos leche en el mercado y esa es la única salida para corregir el precio teniendo en cuenta este panorama”.
Gobierno. Brasil es uno de los tres principales compradores de productos lácteos uruguayos -conjuntamente con México y Venezuela- y si bien acordó en esta ocasión la importación de 16 mil toneladas de leche en polvo, desde el pasado mes puso una traba a la misma ante una eventual saturación de su mercado interno y tras una fuerte presión de los productores brasileños para trancar la importación de terceros.
Para la Cámara, el gobierno uruguayo debe adoptar otra postura para solucionar definitivamente esta situación: “el gobierno uruguayo no ha tenido fuerza, no ha tenido convicción ni habilidad para abrir el mercado brasileño y eso ha llevado a que hoy el sector lechero esté padeciendo una encrucijada muy severa ya que los principales mercados prácticamente están recibiendo volúmenes marginales. Esta exportación que se está abortando en Brasil genera un compromiso muy severo a nuestra industria, esencialmente a Conaprole, y con ello complicando mucho a toda la cadena financiera del sector”; manifestó Leaniz.