En reserva, denunciaron la mala calidad de la comida que se les sirve, la falta de medicamentos, la falta de las prometidas actividades (trabajo y recreación), los acotados tiempos que se les permite salir a los patios y hasta la inutilización de los calefones instalados en la duchas, obligándolos a bañarse con agua fría. Las fuentes que informaron a Primera Hora de la situación indicaron que se les sirve “carne podrida” en la comida, que los guardias no saben como hacer funcionar los calefones por lo tanto se tienen que bañar con agua fría, a pesar de las bajísimas temperaturas de las últimas semanas. Además tras la fuga registrada la semana pasada, toda la población carcelaria ha visto sustancialmente reducido el tiempo de recreo en los patios de la nueva estructura. Apenas se les permite salir a los patios 35 minutos de mañana y 35 minutos de tarde. Se agrega que entre las bondades de este nuevo edificio, se contaba la posibilidad que tendrían los reclusos de trabajar en diferentes áreas, tal extremo no se ha cumplido y no se les permite trabajar, a pesar del interés manifiesto que varios de ellos han expresado. Tampoco se ha montado en el amplio predio cercado y vigilado desde garitas elevadas, el sector para cancha de futbol que se había prometido. Otro problema aparte, es el relacionado con la medicación que varios reclusos deben recibir diariamente. Según se denuncia la medicación llega al centro carcelario pero no se le entrega a los reclusos que la tienen recetada. En muchos casos se trata de personas que requieren antidepresivos o similares, según señalaron las fuentes. Por todo esto se indicó que entre los reclusos reina la decepción ya que se esperaba que la mudanza desde el vetusto edificio de calle Ciganda, cambiara las condiciones de reclusión radicalmente. Ese extremo no se ha cumplido ya que a pesar de las posibilidades que ofrece la nueva edificación, la situación general de los reclusos no ha variado y por el contrario en algunos aspectos empeoró. La cárcel de Juan Soler, demandó 12 años de construcción y fue inaugurada por la ex ministra Daisy Tourne. Si bien el traslado de reclusos desde la vieja cárcel se realizó en el amanecer del pasado martes 28 abril, la inauguración oficial se produjo una semana después el lunes 4 de mayo. Ahora a tres meses de su puesta en funcionamiento surgen estos cuestionamientos. Ayer Primera Hora procuró, sin éxito, contactarse con el Director Nacional de Cárceles para conocer su visión sobre estas denuncias.