A los 91 años falleció Santiago Abbate

En la madrugada de este  viernes se confirmó el fallecimiento del empresario Santiago Abbate, figura más que reconocida en San José. El titular de la empresa fúnebre Abbate y Cia tenía 91 años de edad, y  su cuerpo fue cremado en el Parque Jardín Los Fresnos de Carrasco, en Montevideo.

Abatte había nacido en Montevideo en el año 1926. A los 28 años, en 1954 se mudó a San José donde fundó la empresa funebre Abbate y Cia en la cual participó hasta los últimos días de su vida.

Participó activamente en varias instituciones y en proyectos colectivos en beneficio de la comunidad. Presidió la Sociedad Italiana en varios períodos, fue un puntal de la Asociación Cristiana de San José y participó también del club San José.

Un viajero permanente nunca se guardó los conocimientos que fue adquiriendo en sus múltiples viajes por el mundo. Brindó decenas de charlas, para distintos públicos y en varias instituciones compartiendo sus conocimientos y sus experiencias de viajes. Es recordado su segmento en Hora Rural de CW 41, hablando de sus viajes con Enrique Peyronel.

Casado con María Elsa Montero, tuvo cinco hijos, 17 nietos y 23 bisnietos.

Desde la Sociedad Italiana, Miguel Senattore escribió:


 

La SOCIEDAD ITALIANA DE LUTO

En la madrugada del día 14 de julio falleció SANTIAGO CARLOS ABBATE PÍRIZ, una de las figuras más significativas y representativas de la Institución, donde –como ejemplo vital- presidió las dos últimas gestiones. Más de cuarenta años en los cuadros directivos, con un aporte cultural y hacedor de excepción hicieron de Santiago –o Carlitos para los más íntimos- un referente ineludible de la itálica asociación. Fue una persona positiva, entusiasta, enérgica, delicada en sus formas, que apoyaba las buenas iniciativas ajenas con la misma intensidad que a las propias. Su recordada cartelera, excedía lo funerario, para ser una fuente difusora de cuanta actividad social, cultural, solidaria se generaba en la comunidad. Su exquisita cultura la compartió en escuelas, instituciones, medios de prensa y en el mano a mano con amigos y extraños, convirtiéndose en un referente de la comunidad toda. Fue un trabajador incansable, hacía un culto del trabajo, una pasión heredada de sus antepasados a los que siempre recordaba y tenía presente como a toda su familia. Excepcional empresario, de aquellos que formaban a sus funcionarios; de quien haya trabajado en su empresa puede decirse que pasó por una academia, porque seguramente egresó con un plus de conocimientos y don de gentes que le habitó para un desempeño superior en su futuro.- Quienes tuvimos la suerte de compartir muchos proyectos y realizarlos, de discrepar e intercambiar argumentos, debemos ser agradecidos por lo mucho que nos enseñó.- Su vida larga, fructífera, plenamente realizada, lúcida hasta el final, nos concede paz y nos obliga a agradecerle y recordarlo por siempre con alegría como fue: enérgico, culto, eficiente y solidario. A su familia nuestra solidaridad.

Por SOCIEDAD ITALIANA DE SAN JOSE: Miguel Senattore Villero