La actividad se concretó el pasado sábado en la sede central del Frente Amplio, prosiguiendo una gira por el interior del país que ya llegó a Durazno, Cerro Largo, Rocha, Maldonado y Salto. Conjuntamente, la entidad también viene efectuando este taller en liceos, facultades y otras instituciones sociales de la capital.
“La sexualidad no es tema político partidario, pero sí es un tema político en cuanto a que la discriminación afecta; tiene que ver con una posición que se adopta, por algo hemos estado peleando en el Parlamento por leyes que nos amparen. Hemos visto que a la gente le interesa el tema, que quiere informarse, por eso “Ovejas Negras” comenzó con esta propuesta que sigue a la Campaña “Un beso es un beso” que fuera censurada por los canales 10 y 12”; explicó Marcelo Otero, integrante de dicho colectivo y disertante en dicha instancia.
Cotidiano. El término homofobia hace referencia a la aversión, odio, miedo, prejuicio o discriminación contra hombres o mujeres homosexuales, aunque también se incluye a las demás personas que integran a la diversidad sexual como bisexuales o transexuales. En tanto que por transfobia se entiende la discriminación hacia la transexualidad y las personas transexuales, las que también experimentan homofobia por parte de personas que asocian el trastorno de identidad de género como un tipo de homosexualidad. “Es un odio irracional a los homosexuales, lesbianas y transexuales que como toda discriminación puede ir desde un insulto hasta –como se ha dado en algunos casos- un genocidio inclusive”; destacó Otero.
De acuerdo a “Ovejas Negras”, la realidad indica que es una práctica habitual en nuestro país, que -además de casos de acoso, agresión o asesinatos- también se manifiesta con acciones indirectas como el rechazo a que se trate a las personas transgénero de la misma forma que a las que no lo son. “Lamentablemente la homofobia se la palpa cotidianamente, más que nada en los departamentos del interior. Allí se marca más y eso complica la visibilidad de las personas homosexuales y lesbianas, al punto que se les hace muy difícil vivir; es una situación que en algunos lugares es terrible. Les cuesta mucho ser visibles, mostrarse, porque se pone más en juego su vida familiar, su vida laboral, por eso muchos homosexuales tienen a venir a vivir a Montevideo”; argumentó el activista.