Activistas locales apuntan a generar conciencia sobre impacto de la geoingeniería

A fines del año pasado Primera Hora daba cuenta de un extraño fenómeno en la zona de Cañada Grande signado por la masiva caída de fibras de polímero encontradas en los campos de la zona (foto). Un estudio realizado por la Dra. Graciela Piñeiro, investigadora del Programa de Desarrollo de las Ciencias Básicas (MEC-Udelar), reveló que dichas fibras tenían “abundante” presencia de aluminio, sodio, calcio, hierro y sales metálicas como magnesio y manganeso.

Estas fibras, que habitualmente se observan “cayendo del cielo”, llegan a cubrir claramente cultivos y alambrados.

Dicho fenómeno se atribuye a actividades referidas a la geoingeniería, que -según The Royal Society- es la manipulación intencional a gran escala del clima planetario para contrarrestar el calentamiento global a través de técnicas que intervienen los océanos, los suelos y la atmósfera. Asimismo, tampoco se descarta que sea generado por los chemtrails (estela que se desprende de los conocidos como aviones a chorro).

Desde aquel momento el fenómeno despertó la inquietud de los ambientalistas maragatos, los que hoy organizan una charla abierta para presentar el tema en sociedad. La instancia, “Geoingeniería. Chemtrails o estelas químicas en el contexto jurídico uruguayo de la factoria alimentaria”, tendrá lugar a la hora 19 en el Centro de Educación Socioambiental del Parque Rodó y estará a cargo del Dr. Santiago Mirande del Núcleo Interdisciplinario Colectivo “TA”.

Vale recordar que desde la Regional San José de la Red Nacional de Agroecología se advirtió que este fenómeno provoca desde el empobrecimiento de los suelos -perdiendo los cultivos calidad y rendimiento- hasta problemas de salud en las personas como alergias, problemas respiratorios, de vista y decaimiento.

“Es un tema que preocupa y más cuando ya hay estudios que comprueban el hecho de que se está rociando la atmósfera con metales pesados y sustancias nocivas para la salud. San José no está alejado de ésto, es una práctica a gran escala que no tiene limites y que ya nos afecta”; advirtió el referente del Centro de Educación Socioambiental Mauro Zunino.

En ese sentido, llamó a tomar conciencia de la importancia del tema, para poder generar acciones al respecto. “Hay que ir creando esa masa crítica que pueda al menos cuestionar o exigir respuestas desde el gobierno y la comunidad cientifica”; señaló.