Actores locales advierten sobre perjuicios de la Ley de Riego

Mientras que el proyecto de Ley de Riego con fines agrarios ya obtuvo la aprobación a nivel parlamentario, la polémica en torno a esta normativa se instaló en San José.

En la última sesión de la Junta Departamental, el edil Reinaldo Díaz (PN) puso sobre la mesa la iniciativa del Ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Tabaré Aguerre, señalando su preocupación sobre los efectos que podría tener dicha normativa; principalmente en cuanto a que la misma fomenta la inversión del sector privado en está área a través de Sociedades Agrarias de Riego (SAR) que podrían construir obras hidráulicas con fines de riego sin autorización ambiental previa y suspender el suministro de agua para riego por sanción ante el incumplimiento del pago.

“Quisimos abrir un ámbito de reflexión para generar conciencia sobre los alcances de este tipo de normativas; las que abren una ventana muy amplia a aceptar situaciones que pueden hacer perder el control medioambiental. Tenemos que estar alertas porque ya hay un deterioro muy importante de los recursos fluviales del Uruguay. Otrora tuvimos un agua de muy buena calidad pero hoy la misma está gravemente dañada y esto no ayuda en nada a mejorar esa problemática”; señaló el edil
a Primera Hora.

En ese sentido, Díaz aclaró que el problema no está en el uso del riego sino en que para el mismo “tengamos que sacrificar un recurso tan importante transformándolo en un bien comercial”, criticando la “falta de sensibilidad” del MGAP a la hora de tratar este tema. “Ha habido por parte del MGAP muy poca sensibilidad con los científicos que han estudiado esto como para poder hacer su aporte. Cuando se desconoce eso y se lleva adelante una política con una visión puramente mercantilista y comercial, podemos caer en perjuicios sin retorno”; advirtió el curul que evalúa impulsar una sesión extraordinaria con la participación de catedráticos para profundizar en el tema.

Por su parte, Eduardo Bauzá -productor orgánico y referente de la Regional San José de la Red Nacional de Agroecología- coincidió en señalar que con esta ley hay riesgo de que los cursos de agua y sus ecosistemas sean afectados.

“Tocar un curso de agua es un atrevimiento humano, uno no puede dejar de pensar en los desastres ambientales que están aconteciendo por la participación del Hombre, las crecientes cada vez más seguidas o el avasallamiento de la agricultura extensiva en base a agrotóxicos son un claro ejemplo. Si se va a permitir hacer una represa para comercializar, eso también permitirá especular porque es un negocio; y el que corta un curso para acumular agua y luego venderla hará su negocio pero quizás poniendo en riesgo otras cosas, porque si se corta un cauce ¿qué pasa con toda la vida a la que se le quita el agua o con la que se le agrega esa agua?”; se preguntó.