Un artista creando entre éxtasis y abismos

“Cada obra la vive como una aventura con los consabidos éxtasis y abismos que la misma conlleva”, con estas palabras Álvaro Amengual define la bipolaridad del arte de Danilo Rolando. Un artista que crea al despegar hacia a las cimas emotivas o al descender a las profundidades. Elevándose o sumergiéndose, el maragato no hace otra cosa que moverse por todos los rincones del alma para saber qué dice. Su mensaje es emitido en las tres series de creaciones que Rolando expone desde el pasado fin de semana en el Museo.

La muestra del artista maragato es la primera de la temporada 2017. En la Sala “Manuel Benavente” del Museo Departamental, Danilo Rolando (1944) expone obras cuyo origen común es “el extraño deseo por configurar imágenes, luego un largo y disciplinado camino para aprender el oficio que las permita hacer visibles y por último una honda reflexión acerca de la pertinencia de la imagen realizada”, reflexiona en el catálogo Álvaro Amengual, quien no duda en expresar que todo este proceso creativo “exige deseo de hacer y dominio del oficio de pintar” pero especialmente demanda “reflexión filosófica”.

La exposición puede visitarse de martes a viernes de 15 a 18 y los sábados de 18 a 20. En el Museo los ojos podrán contemplar tres series pictóricas de Rolando: una de una “paleta acotada y una violencia contenida”, otra de “revisiones de retratos, fundamentalmente del Renacimiento” y la tercera donde Rolando “ha optado por una técnica de difícil distinción, utilizando materiales alternativos como cartón, enduido, tierra marmolina, etc.”

Todas ellas concebidas por un creador que –según expresa Amengual- es “un hombre hondamente reflexivo, tal vez demasiado y cuestionador impío de su trabajo. Cada obra la vive como una aventura con los consabidos éxtasis y abismos que la misma conlleva”.

Quienes durante marzo pasen por el Museo descubrirán allí piezas que “hablan del riesgo de su autor al configurarlas”.