Bordaberry advirtió en San José que la educación “dejó de ser el gran igualador”

El senador Pedro Bordaberry, líder de Vamos Uruguay (Partido Colorado), reclamó al gobierno un cambio en la gestión en materia de seguridad pública y advirtió que la educación dejó de ser “el gran igualador”.

 

Bordaberry llegó a San José el sábado por la mañana, en el marco de una recorrida regional para intercambiar puntos de vista con referentes departamentales. El líder de Vamos Uruguay brindó una conferencia de prensa en la Junta Departamental, acompañado por dirigentes y militantes del sector. Estuvo acompañado por el secretario general del Partido Colorado, Mauricio Viera, el ex candidato a la Intendencia Juan Tartaglia, el secretario general de Vamos Uruguay, Max Sapolinski, los diputados Adrián Peña, Walter Verri, Nibia Reisch y la senadora Viviana Pesce. Bordaberry apuntó a la seguridad y a la educación como temas prioritarios para el país.
Advirtió que en los próximos días se conocerán resultados de las pruebas Pisa (Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes) que “lamentablemente serán muy malos de nuevo”. Afirmó que la educación es “uno de los problemas más graves”. Bordaberry entiende que “lo más preocupante” es que la educación uruguaya “dejó de ser el gran igualador, ya no lo es”.

“El que iba a la escuela pública tenía las mismas oportunidades que el que iba a un instituto privado”, puntualizó. Sin embargo, el líder colorado señaló que en la actualidad, terminan la enseñanza media menos de uno de cada diez niños que nacen en los hogares más pobres, mientras que en los hogares de más recursos logran culminar ocho de cada diez. “Esta desigualdad espantosa es el gran drama que hoy tenemos. Eso es un desastre como sociedad”, aseguró.

Seguridad. El senador planteó que los problemas de inseguridad “se están extendiendo al interior”, en especial a departamentos vinculados a la zona metropolitana como San José. Reclamó “un cambio en la gestión y en especial de ministro porque hay una gestión agotada”. Dijo que los recursos del ministerio crecieron de 150 millones de dólares en 2005 a 750 millones, pero las rapiñas pasaron de 7.000 por año a 21.000 y los homicidios de 199 a 290. Sugirió cambiar la forma en que se trabaja en la lucha contra el narcotráfico. “Se ha enfocado mucho en el gran traficante, lo que nos parece bien, un poquito menos en el mediano distribuidor, pero en el último eslabón de la cadena se derriten de piedad y hay que ir por todo en su conjunto”, remarcó.