Primera Hora

Entre el conflicto y el presente del sector los tamberos ven un “panorama negro” para la lechería

Desde este jueves, la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL) se declaró en conflicto trabajando a reglamento (sin hora extras), tras el fracaso de la negociación para la renovación del convenio salarial. El desacuerdo se dio en torno a una cláusula de paz propuesta por las empresas y que el sindicato no apoyó por entender que lo dejaba sin posibilidad de plantear cualquier reivindicación salarial durante los tres años que dura el convenio.

La medida fue recibida con malestar por parte de las gremiales lecheras, las que han venido advirtiendo sobre los perjuicios que tendrá en toda la cadena láctea. Conocida la determinación de la FTIL, el presidente de la Sociedad de Productores de Leche de Rodríguez (SPLR), Guillermo Berti, se mostró indignado, acusando al sindicato de desconocer la realidad del sector. “Nos preocupa la intolerancia que tiene la FTIL que toma medidas y no firma una cláusula de paz que es lo mínimo que precisamos para estar tres años sin conflictos y así poder salir la situación en la que estamos. Ya con el aumento de salario y unos puntos que se les van a cumplir de sus pedidos debería ser un triunfo para ellos pero no lo valoran”; dijo a Primera Hora.

En esta coyuntura, Berti reconoció que las gremiales no tienen muchas opciones a las que apelar. “Nos queda poca cosa para poder hacer. Ya no nos queda gente con la que hablar. Hablamos con el directorio de Conaprole, con (los ministros) Benech y Murro, con el PIT-CNT, pero seguimos sin entender esa posición”; afirmó.

Berti reconoció que el tambero está “muy desestimulado” ante el presente de la lechería, signado por los bajos precios del mercado y los altos costos de producción. “Ya sin conflicto es muy difícil que los productores puedan salir adelante, viendo que el mercado internacional está estancado y que con el aumento de costos no vamos a tener margen; y si todavía a todo eso lo recargamos con un conflicto, el futuro para el sector es muy negro”; reflexionó.

En ese marco, reconoció que en las gremiales hay preocupación por un eventual abandono de la actividad y sus consecuencias en el resto de la producción lechera.