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Matías Ferreira: el arte y el don
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Matías Ferreira inició su formación en el Conservatorio Departamental de Música con poco más de diez años. Desde el principio se vio que tenía algo especial, ese toque divino que diferencia a un buen alumno de un futuro gran ejecutante.
Hoy, a punto de iniciar sus cursos en el Conservatorio Reina Sofía de Madrid, lo invitamos a conversar de sus recuerdos y sus proyectos, y nuestro encuentro fue justamente, frente a un piano. “Cuando Matías llegó a San José lo primero que hizo fue contactarse con nosotros y pedirnos si podía venir a tocar el piano acá. No puede separarse del piano, lo necesita. Por supuesto que lo autorizamos, y es un gran colaborador en estos días que va a estar acá.”- nos comenta una orgullosa Rosario Alpuy, directora del Conservatorio y maestra de Matías en los primeros años de su formación.
¿Siempre se vio que iba a tener este talento para el piano?
Sí, realmente, siempre, desde que llegó, tenía un no se qué cuando se ponía frente al instrumento que uno se daba cuenta que era algo especial. Esa sensación me ha pasado con otros chicos, y nunca me he equivocado, ahora por ejemplo podría nombrarte a Santiago (Mesa), y a otro chico que recién ingresó este año, pero que se ve que tiene el don…
Sus profesoras maragatas fomentaron ese talento natural de Matías y le animaron a presentarse en el Concurso Internacional Eliane Richepin, que Matías ganó en su categoría, y a partir de ahí ya su destino quedó indisolublemente unido al piano como proyecto profesional. Hoy, Matías, egresado de la escuela Universitaria de Música, ha buscado su destino en España, adonde llegó con la ilusión de ser admitido en el exigente Conservatorio Reina Sofía. Se preparó durante casi un año para audicionar y fue seleccionado entre cientos de postulantes de todo el mundo. Antes de iniciar los cursos en Madrid, de vacaciones en su San José natal, lo entrevistamos en el Conservatorio Municipal, donde lo encontramos dando clase (en forma honoraria) a un joven alumno.
“El año pasado terminé la licenciatura en piano y me fui para Madrid, impulsado por una pianista uruguaya que fue Catedrática en el Conservatorio de Madrid, que viene como jurado al Concurso Richepin, que es un concurso que yo gané… Esta profesora me contactó con un gran pianista catalán, José María Colom, que da cursos de postgrado en Madrid.
Él me escuchó, accedió a darme clases particulares en su casa entonces este año estuve estudiando con él y con su ex esposa, Carmen Belenko. En abril me presenté para hacer un postgrado en el Conservatorio Reina Sofía. Y después de una preselección en la que evalúan el material grabado que hacen llegar los postulantes, y los curriculums, clasifiqué para poder ir a audicionar. Fue así que fui admitido en el Conservatorio Reina Sofía de Madrid. Ahí hay dos grandes profesores de piano, dos rusos, los dos fueron profesores del Conservatorio Tchaikovski de Moscú. Y ellos eligen los alumnos. Yo tenía especial interés de estudiar con Iasarova, y tuve suerte, quedé para estudiar con ella, que acepta solamente cinco alumnos. Este año, después de las vacaciones voy a empezar en el Conservatorio.
¿Sos egresado de la Escuela Universitaria de Música?
Sí, terminé el Conservatorio acá en San José, fui a la Escuela Universitaria de Música, entré como pianista acompañante en la Cátedra de Canto en la Universidad. En seguida de egresar me fui para allá y seguí estudiando con Colom y ahora esto, que era mi gran meta…
¿Decidiste irte por una iniciativa personal, fuiste con algún apoyo?
La iniciativa sí, fue mía, yo quería perfeccionarme allá. Para poder concretar mi idea me ayudó la Intendencia de San José, que me ayudó a costear los pasajes. Allá yo tenía contactos, como te conté y de ahí se me fueron abriendo las puertas. Doy clases en un conservatorio, estoy trabajando y así me costeo los estudios, el alojamiento y vivo… Me fui con mi novia, que es también alumna del Conservatorio Reina Sofía. Ella estudia canto lírico, es de Montevideo, y se fue becada el año pasado para estudiar con Tom Krausse.
¿Cuánto tiempo serás alumno del Reina Sofía?
Lo que tiene este postgrado, que se llama Programa de Alta Formación Musical, es que esta admisión que ellos te dan se renueva, a criterio de cada docente depende el tiempo que el alumno va a estar con él. En el caso de mi profesora, ella renueva cada cuatro años. Es una de las escuelas de música más importantes del mundo.
¿Qué planes de futuro tenés, volverías al país?
Ahora estoy acá porque estoy de vacaciones, pero no creo que vaya a regresar a establecerme, por ahora. Por un tema de mercado y de posibilidades no creo que vuelva a San José a vivir, pero Uruguay puede ser… Allá hay muchísima actividad en materia musical y a pesar de la crisis, que es grande, en esta área hay miles de oportunidades. Y sí, hay un mercado laboral interesante… La realidad es que yo fui con una meta bien clara que era la de estudiar y perfeccionarme, con la meta de entrar en este conservatorio, que las posibilidades de entrar son pocas, y este tiempo que estoy allá, un año, me dediqué a estudiar, no a tocar ni buscar en la ejecución una salida laboral. Allá también es difícil insertarse, acá me conocían todos después de tantos años en la música, allá soy uno más. Me tuve que ganar un docente, que no me conocía de nada, una plaza entre un montón de gente talentosa. No es fácil, el tiempo dirá lo que va a pasar, pero volver siempre es una posibilidad.