Corriendo por la paz, la inclusión y la dignidad

A partir del año 2001 la vida del colombiano Samuel Bocanegra cambió radicalmente. Este ex-soldado perdió una pierna durante una operación militar y desde ahí otras pérdidas más importantes se fueron encadenando en su vida. Sin embargo, logró recomponerse y hoy recorre Sudamérica trasmitiendo un mensaje de paz, inclusión y dignidad.

Este ex-sargento del ejército colombiano llegó esta semana a nuestra ciudad en el marco de un desafío que viene llevando adelante recorriendo 7000 k., atravesando 200 ciudades de ocho países para transmitir un mensaje de paz, dignidad e inclusión. Un sueño que comenzó hace 16 años según narró a Primera Hora.

“Ese año estaba haciendo operaciones militares contra las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionaras de Colombia) cuando en el desarrollo de las mismas piso una mina antipersona que me destroza una pierna. A las 48 horas llego a Bogotá, me la reconstruyen, pero a los cuatro días me dicen que tienen que cortarla porque la mina que pisé tenia materia fecal. Ahí inicia todo este trasfondo donde pierdo mi pierna, mi trabajo, mi familia y mi hogar. Luego, en 2003 el Ejército me dice ‘gracias por haber trabajado con nosotros pero tiene que irse, usted ya no sirve más para nosotros’, porque tenía una discapacidad del 92.03% y tuve que dejarlo.”

PH: ¿Cómo se recuperó de toda esa serie de golpes?

“Luego de dejar el ejército decidí estudiar Derecho y logré recibirme de abogado; y en el año 2004, cuando me estaban reconstruyendo la nariz -porque la mina me afectó la cara también- veo un aviso en la TV sobre la media maratón de Bogotá y ahí me dije que era donde quería estar. De a poco empecé a pisar con una prótesis, luego a trotar, primero haciendo 10 K, y como el ser humano siempre quiere más empecé a hacer más carreras, a superar distancias. Pasé a hacer 21 K, 33 K, luego la maratón completa de 42 K, ultramaratones, maratones de montaña, y así logré el récord mundial de 140 K corriendo con prótesis en 65 horas. Luego empecé a hacer triatlón y así me convertí en el primer ironman del mundo víctima de las minas antipersona.”

PH: Y ahora tiene este desafío…

“Cuando corría me daba cuenta de que la gente se inspiraba, que tenía un motivo para salir adelante, para luchar y así tener nuevos aspectos de vida. Entonces fue allí donde nació este tema de querer hacer algo realmente contundente para la gente, por eso ahora voy en busca de un récord mundial que sea también una muestra de la recuperación de la dignidad del ser humano. Por eso trazamos este desafío de recorrer 7000 k saliendo desde Santiago de Chile, cruzando Argentina, ahora Uruguay, para luego seguir rumbo a Paraguay, Bolivia, Perú, Ecuador y finalmente volver a Colombia.”

PH: ¿Cual es el mensaje que quiere dejar con esta travesía?

“Nuestro mensaje tiene tres puntos. El primero tiene que ver con la discapacidad y es por el que le queremos decir a la gente que tenga en cuenta que el ser humano es muy frágil y en cualquier momento de la vida podemos quedar en esa condición; ya sea por un accidente de tránsito, problemas de salud o simplemente por caer de las escaleras. Pedimos que la gente no se olvide que eso es algo que existe, que le puede pasar a cualquiera y que para quienes estamos en esa condición a veces las cosas son muy difíciles. El segundo punto es que uno puede determinar los límites que se quiere poner y los pone donde quiere. Yo, como jubilado del ejército, no podía esperar que la vida pasara por delante por eso, por la pasión que tengo por la vida y por superarme cada vez más, decidí hacer algo por mi patria, por Sudamérica, por la humanidad, por eso me puso como límite recorrer 200 ciudades de 8 países y en eso estamos.”

PH: ¿Y el tercer punto?

“Es el que para mi es el más importante. En la guerra de mi país, peleando contra mis hermanos, perdí todo y finalmente no gané nada, Colombia no ha ganado nada. No podemos seguir viviendo en guerra, humillados y maltratados, por eso el llamado que estoy haciendo desde estas 200 ciudades no es solo para Colombia sino para toda Sudamérica y es reclamando por la paz del mundo. Allí es desde donde tenemos que reparar todo el daño que se ha hecho; desde la familia, la comunidad y los barrios de cada pueblo, ciudad y país, tenemos que recuperarnos como seres humanos viviendo en paz.”

“Draco” también deja su mensaje

Bocanegra llegó el martes a nuestra ciudad proveniente de Libertad y ayer partía por la mañana rumbo a Trinidad (Flores) junto a “Draco”, un pastor belga malinois especializado en la búsqueda y rescate de personas. “Este cachorro es quién me asiste en caso de algún accidente que tenga en el camino. Si me pasa algo él regresa al último lugar donde estuvimos y busca ayuda”; explicó el corredor colombiano sobre su acompañante.

No obstante, la participación de “Draco” en la travesía también se enmarca dentro de una campaña de difusión de la importancia de los animales en la vida de las personas, principalmente en aquellas con discapacidad. “Estamos haciendo una campaña por la inclusión de los animales, para reconocer la importancia de los mismos y la utilidad que pueden llegar a tener para los seres humanos. Acá en Uruguay hay una necesidad de hacer un trabajo de inclusión social de los perros lazarillos para las personas con discapacidad, porque hay una ley que está vigente pero que la gente no conoce. Incluso al uruguayo aún le cuesta creer que haya un lazarillo en un vehículo, que entre a un restaurant o a un hotel; sin embargo cuando uno ve como es se genera un ambiente fácil al entender que están para nuestra asistencia”; indicó Bocanegra.