Demora en cambios tributarios acordados en Brasil preocupa a las autopartistas

Las empresas autopartistas uruguayas, varias de las cuales se encuentran instaladas en San José, están preocupadas por la demora en los cambios tributarios acordados con Brasil. La inquietud radica en que el gobierno norteño aún no ha implementado el denominado Plan “Rota 2030”, previsto a partir de febrero y que deja sin efecto el vigente Impuesto sobre los Productos Industrializados (IPI); tributo que afecta la colocación de la producción uruguaya ya que grava en un 30% a los vehículos y las autopartes importadas.

El presidente de la Cámara de Autopartes del Uruguay, Marcelo Graniero, reconoció a Primera Hora que la situación “preocupa y genera más dudas” de cara al futuro inmediato del sector, ya que según el convenio automotriz firmado entre ambos países, desde enero de 2016 los vehículos fabricados en Brasil ingresan a Uruguay sin aranceles, a cambio de que las autopartes nacionales fueran consideradas como brasileñas y de que se condonara una deuda de US$ 70 millones por aranceles de unas 26.000 unidades brasileñas.

“Hoy por hoy seguimos en la misma situación que antes, sin la posibilidad de poder ingresar nuestros productos como autopartes brasileñas, que era el espíritu con el cual se firmó el convenio. A los autos brasileños se les dio una serie de medidas compensatorias pero seguimos sin tener todavía una respuesta para lo que son las autopartes uruguayas”; agregó Graniero. Además de que los autopartistas desconocen si el nuevo plan deparará cambios al tratamiento impositivo que hoy tienen los productos uruguayos.

El panorama inquieta a las empresas que no ven extraño que en un futuro, si no hay novedades, la situación afecte la productividad de las plantas locales; incluso a la mano de obra que emplean. “En la medida en que no podamos colocar nuestros productos libres de aranceles y se mantenga esa diferencia del 30%, es lógico que nos genere problemas. Ya hace dos años que venimos sufriendo esta situación, y ahora se sumó que Argentina también ha dado un subsidio a sus autopartistas de entre un 10% y el 15%; lo cual también nos encarece poder competir allá”; explicó Graniero.

Según la Cámara de Autopartes del Uruguay, hoy el sector ocupa entre 6000 y 7000 trabajadores en forma directa. En San José funcionan cuatro de las plantas más significativas del rubro, Takata, Faurecia, Bader y Lifan, las que en total agrupan a unos 1400 operarios.