Denuncia de la ISJ y Mvotma habla de una “estructura” montada para engañar

La Intendencia y el Ministerio de Vivienda aseguran que en Ciudad del Plata (CDP) “individuos inescrupulosos” montaron una “estructura” para estafar mediante la venta de terrenos que no estaban en condiciones de ser enajenados, según el texto de la denuncia penal. “Ninguno de los compradores logra llegar al final del proceso y escriturar”, afirma el documento.

Primera Hora accedió al texto de la denuncia firmada por el intendente José Luis Falero y la ministra Eneida De León y presentada en el Juzgado Letrado de Libertad. En el documento, la ISJ y el Mvotma refieren a “maniobras que podrían importar tipificación penal y que serían llevadas adelante por individuos inescrupulosos con finalidad de procurarse un provecho económico, mediante estratagemas y engaños artificiosos”.

Aporta documentación de las personas presuntamente estafadas por seis operadores inmobiliarios vinculados al estudio Agraciada de Montevideo. Los denunciantes sostienen que los involucrados concretaron maniobras “induciendo en error a ciudadanos que, por no contar con medios económicos suficientes, no son debidamente asesorados, e ingresan de buena fe en negocios plagados de irregularidades”.

Sostiene que los compradores creen estar obteniendo derechos reales sobre inmuebles, cuando en realidad no lo están.

En el capítulo que marca los antecedentes del caso, la ISJ y el ministerio detallan cómo operaban los agentes. Ofrecían en venta padrones ubicados en los barrios de Monte Grande y Safici, generalmente publicitados en volantes pegados en paradas de ómnibus, con precios muy convenientes.

Los interesados se contactaban con las inmobiliarias que aportaban “asesoramiento legal” y las partes acordaban la firma de boletos de reserva, donde se pacta una cantidad “irrisoria” de cuotas (90 a 100) bajo indicación de que después se procedería a la escrituración.

Sin embargo, ninguno de los compradores logra llegar al final del proceso y escriturar. Con el paso del tiempo, esos mismos padrones vuelven a ser ofrecidos por los vendedores, o bien los propios vendedores se presentan ante la Justicia para promover “con mejor título” un procesos de desalojo. De esta forma, se hacían nuevamente de los inmuebles y se quedaban con las construcciones realizadas por los compradores.

Estructura”

La ISJ y el ministerio aseguran que están en condiciones de probar “fehacientemente” que los terrenos comprometidos en los diferentes negocios no estaban en condiciones reglamentarias para su enajenación. La denuncia de estafa se basa en la existencia de “un estratagema o engaño artificioso que induce en error a compradores de buena fe”.

Afirma que en estos casos “es evidente que no se trató de un simple engaño o un mal negocio realizado por las víctimas, sino que las mismas enfrentaron una suerte de estructura montada con apariencia de legalidad y seriedad por parte de los denunciados, que actuaron con conciencia y voluntad, para perjudicar a sus contrapartes económicamente y en beneficio propio”. Agrega que las maniobras implican “lisa y llanamente la apropiación de dinero de terceros de buena fe”.

 

(Producción Wilman Reyes)