Establecimiento rural sufre nueva ola de abigeatos y reclama intervención de ISJ

La estancia “La Esperanza” de 900 hectáreas, ubicado a la altura del kmt.98 de Ruta 3 (Chamizo), ha venido siendo recurrente víctima del abigeato y la faena clandestina, fenómeno que se ha reavivado en los últimos días.

Hasta el pasado mes de setiembre había sufrido el robo de 12 animales -cinco de los cuales en los últimos días de agosto- y entre octubre y noviembre ya van tres los faenados por los matarifes. El último caso se dio el pasado miércoles, en donde los malvivientes solo dejaron las vísceras del animal.

“Hace algunas semanas nos mataron un animal contra el monte y sacaron la carne por la zona de Nazareth y menos de 10 días después nos mataron otro novillo que teníamos pronto para cargar a tres cuadras de la ruta; frente a lo Boggio. Allí se llevaron kilos y kilos de carne, se llevaron todo, solo quedaron las tripas del animal, no encontramos ni la cabeza. Esta vez fueron muy prolijos, sabían faenar. Incluso nos dijeron que ese mismo día también carnearon a otra vaca en un campo de Carreta Quemada”; contó a Primera Hora la encargada del establecimiento Marisa Pall.

La productora no ocultó su impotencia ante una situación que parece no tener solución y que ahora también se ha extendido a establecimientos vecinos al suyo. “Durante un tiempo la Policía nos apoyó con recorridas de noche y la situación de tranquilizó, pero ahora empezaron carneando cuatro animales en dos días a diferentes vecinos de la zona; a uno le mataron dos vacas que estaban por dar cría y hasta se llevaron de ternero de una. Mi padre está ‘entregado’ y una lo toma como que se nos burlan. Nos han agarrado ‘de punto’, no sabemos si porque al estar cerca del pueblo es más fácil o porque creen que a nuestro patrón no le va a afectar porque tiene cerca de 600 animales. Es indignante”; narró.

No al destacamento. Pall reconoció que tras los últimos casos “no da ni para llamar a la Policía”, la que no ha podido esclarecer los delitos en su predio. Incluso fue crítica con la postura negativa de la misma a colaborar con un destacamento policial que el propio establecimiento se ofreció a construir en la zona.

“En una reunión con el Jefe de Policía le planteamos la idea, lo único que precisábamos de ellos era que nos pusieran un funcionario. Nos dijo que no, que no tiene gente para poner en ningún lado. Sabemos de que los efectivos dedicados a esta tarea están sobrepasados de trabajo, pero cuando aportamos detalles de donde se encontraban los huesos nadie hizo nada; ahora cada vez que pasa algo vienen y te preguntan siempre lo mismo cuando cada pocos días estamos en la comisaría haciendo la denuncia”; protestó.

Asimismo, la productora también reclamó la intervención de los inspectores sanitarios de la ISJ para que investiguen el origen de los chacinados que habitualmente se venden en los distintos eventos públicos. “Se tiene que saber dónde está esa carne para dar con los responsables. Los animales faenados eran muy grandes, es mucha carne y chorizos. Hemos preguntado porqué en las fiestas que se han dado no se inspecciona a los vendedores de chorizos que hay y nos han comentado los organizadores que no hay apoyo de la ISJ, cuando tiene que mandar los inspectores para revisar esa carne y pedir la documentación donde los sacaron”; reclamó Pall.