Expectativa: 140 familias maragatas se acercan al sueño de la casa propia

Tres cooperativas de vivienda de San José, que nuclean a unas 140 familias, participarán del primero sorteo de préstamos a realizarse por parte del Ministerio de Vivienda Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (MVOTMA) para la construcción de viviendas.

Para dicha instancia hay 66 cooperativas -65 de ayuda mutua y 1 de ahorro previo- que están en condiciones de participar de la misma, luego de haberse presentado al llamado y contar con el anteproyecto aprobado. Entre ellas, tres pertenecen a San José: FUPHO (Familias Unidas por un Hogar), colectivo de 50 familias que proyecta construir sus viviendas en el predio de la ex-curtiembre de calle Jaime Zudáñez entre Rincón y Oribe; COVIFRIM, cooperativa de viviendas de trabajadores del Frigorífico Inaler integrada por 40 familias que planea edificar en Oribe entre Brasil y Ellauri; y COVIPINO de Rincón del Pino conformada por 50 familias de dicha zona.

El sorteo tendrá lugar el próximo 4 de agosto comprendiendo un total de 2225 viviendas, 750 de las cuales serán bajo el sistema de Ayuda Mutua y 11 por Ahorro Previo.

PREMIO

Para la secretaria de FUPHO, Carmen Guerra, llegar al sorteo por el que el colectivo podría acceder al préstamo para comenzar a construir sus soluciones habitacionales es “un premio a tanto esfuerzo”; considerando que el colectivo hace 15 años que viene trabajando en pro del techo propio.

“Nosotros empezamos a reunirnos en el año 2002, en el 2006 obtuvimos la Personería Jurídica y desde ese momento venimos luchándola. Es un camino que nos ha costado muchísimo. A lo largo de todos estos años ha pasado mucha gente, algunos dejaron porque se cansan de esperar, otros porque solucionan el tema vivienda de otra manera. Es una tarea en la que hay que trabajar mucho y tener mucha constancia por un único fin que es la casa propia, por eso llegar al sorteo ya es un premio a tanto esfuerzo de un grupo de buenos compañeros; que es lo más importante para poder seguir adelante”; reflexionó Guerra, única cooperativista que se mantiene desde el inicio del colectivo.