Familia del jockey lesionado de gravedad descartó efectuar denuncias

A principios de este mes tuvo lugar un lamentable accidente en el Hipódromo de San José, cuando en medio de una de las carreras el jockey Ruben Bassini resultara gravemente lesionado al caer el caballo encima de el. Si bien la organización no contrató una ambulancia, desde la familia se informó que no se harán denuncias al respecto.

 

De acuerdo a lo informado por Mónica Gómez, esposa del jockey accidentado, Bassini se encuentra actualmente en medio de una lenta evolución, aunque aún permaneciendo en estado de coma desde hace unos 19 días (desde el accidente). Por estas horas se está a la espera de su evolución, “depende totalmente de él” sostuvo Gómez. Bassini se encuentra internado en el CTI de la Asociación Española en Montevideo. En tanto, a pesar de que no se contó con una ambulancia en el predio ni con las medidas de seguridad básicas, desde la familia se descartó llevar el tema a la justicia. “Esto fue un 50 y 50” aseguró la esposa, entendiendo que si bien la organización no había contratado una ambulancia, desde los participantes (puntualmente su esposo) tampoco se exigieron las medidas de seguridad. “No supimos que faltaba una ambulancia, quizás si lo hubiésemos sabido no se corría” remarcó. Por otra parte, Gómez señaló que el Jockey Club “ha estado permanentemente encima de nosotros” desde el día del accidente, “nos llevan y nos traen a Montevideo las veces que precisamos, tanto a mi como a mis hijos, o sea que en ese sentido se han portado muy bien con nosotros”. En otro orden, aclaró las versiones que circulan desde aquel día, referente a la presencia de un médico en el Hipódromo, el cual se encontraba participando del evento y que habría brindado primeros auxilios al jockey herido. “Lo dejamos actuar, yo me acerqué a mi esposo para sacarle el chaleco pero apareció este señor que me dijo que era médico y allí quedó, pero no se quien es” señaló.

En lo que refiere a la reglamentación de este tipo de actividades, de acuerdo al testimonio obtenido por Primera Hora por parte de abogados, la misma no existiría, al menos en cuanto a una posible obligatoriedad de que los organizadores deban contratar asistencia médica, cobertura policial u otras prestaciones para garantizar la seguridad de los asistentes. De esta forma la única “pena” a la que un organizador privado podría enfrentarse sería una demanda judicial en caso de darse un accidente, tal como ocurrió en el Hipódromo a principios de este mes. Según las fuentes consultadas, los motivos que llevan a contratar asistencia son básicamente dos: por un lado claro está, es ofrecer mayor seguridad a quienes concurren, mientras que por otro se apunta a no dar lugar a un elemento (no tener una ambulancia, por ejemplo) que podría ser determinante en un eventual juicio. Queda en evidencia entonces cierto “vacío”, en lo que respecta a las reglamentaciones de estas actividades. Cabe recordar lo afirmado tanto desde la Intendencia como desde la Jefatura. La dirección de deporte aseguró que no se emiten permisos para la realización de estos eventos y desde Jefatura sostuvieron que la intervención de efectivos se da únicamente si la misma es solicitada previamente.

La carrera tuvo lugar el pasado domingo 6 de noviembre en el Hipódromo de San José y estuvo enmarcada en las habituales reuniones hípicas organizadas por el Jockey Club local. En medio de una de las carreras se produjo la caída de uno de los caballos, rodando el animal y lesionando de entidad a su jockey. Las heridas fueron de entidad, y el hombre fue internado en terapia intensiva. Se denunció de parte de espectadores que estaban en el lugar, que al momento de producirse esta situación no había una ambulancia dentro del predio por lo que el jockey lesionado terminó siendo trasladado en una camioneta particular.