Frigorífico Inaler corre riesgo de dejar de exportar a Israel por nueva normativa

Una nueva normativa promovida por Israel para la faena Kosher podría llevar a que el Frigorífico Inaler deje de exportar a dicho país, con el consiguiente impacto que ello tendría incluso en su plantilla de trabajadores.

La nueva normativa promovida por este país está referida al proceso de faena de vacunos bajo el rito kosher -el que se realiza en la planta maragata, entre otras- y apunta a la implementación de una serie de medidas dirigidas a mejorar el nivel de bienestar del animal. En ese sentido, los principales cambios que ello implica son la implementación de cajones de rotativa especialmente construidos para garantizar la inmovilidad de los animales durante el proceso de faena y la habilitación de un espacio físico dentro de la planta para poder desarrollar la nueva operativa.

El diálogo con Primera Hora, el CEO para el Cono Sur del Grupo Marfrig, Marcelo Secco, advirtió que de efectivizarse esta nueva normativa tal cual, varios frigoríficos del país, entre ellos Inaler -que pertenece a este grupo- corren riesgo de dejar de exportar a Israel.

“Hay que instalar cajones especiales de volteo y también destinar un área particular para el tiempo entre que el animal es degollado y luego colgado. Todo eso lleva cambios de velocidad en el trabajo, de espacios, de infraestructura, y por supuesto que para eso se requiere una inversión importante que hay que afrontar. El tema es que en algunos casos hacerlas con criterio resultaría casi imposible”; señaló. Se estima que solo un cajón de rotativa tiene un costo de entre US$ 200 y US$ 600 mil dependiendo de la facilidad que tenga su instalación.

Secco agregó que otro aspecto que preocupa de esta situación es el impacto que tendrá en el proceso de producción; ya que el método actual permite faenar entre 80 y 85 animales por hora, mientras que con el cajón de volteo serán entre 50 a 60 reses en el mismo período de tiempo.

“Así como están presentadas, estas exigencias pueden llegar a ahogar -en cierta forma- el negocio y Uruguay es un país con costos de producción altos, con ganado y mano de obra cara; son cosas que están apretando y comprometiendo el negocio”; indicó el industrial, quién no descartó que el impacto del fenómeno también afecte los puestos de empleo en el sector. Cabe recordar que en el caso del Frigorífico Inaler, cuyo principal destino es el mercado kosher israelí, trabajan más de 300 operarios.

Secco reconoció que si bien la nueva normativa entraría en vigencia en 2018, el tiempo para los frigoríficos apremia, por lo que ya se está trabajando junto al MGAP en busca de una solución “técnica”.