GRAVE Y URGENTE: un año después.

La segunda columna que hace casi un año compartí desde este espacio se titulaba “GRAVE Y URGENTE” y comenzaba así: “Hace pocos días fue noticia la aparición de un cadáver decapitado y torturado en San José de Mayo. Anteriormente un comerciante había sido acribillado a balazos mientras estaba entrando con el auto a su propia casa en Ciudad del Plata. Ambos sucesos tienen algunas características obvias: brutalidad, salvajismo, saña. Según nuestra ley jurídica y moral, son crímenes que merecen el máximo de los castigos, el mayor rechazo de la comunidad.”
Un famoso poema que denuncia la apatía del pueblo alemán ante la crueldad nazi reza: “Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas, guardé silencio, porque yo no era comunista. Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, no protesté, porque yo no era sindicalista. Cuando vinieron por los judíos, no pronuncié palabra porque yo no era judío. Cuando finalmente vinieron a buscarme a mí, no había nadie más que pudiera protestar”.
De un año a esta parte, han sucedido muchísimos hechos violentos y varios de los crímenes denunciados aún están sin aclarar. También han ocurrido marchas reclamando justicia. Es cierto que ninguna ha tenido la cantidad de participantes que tuvo la que se llevó a cabo el pasado lunes. Quizás porque la indignación va creciendo cada vez más en el ciudadano común. Quizás porque nadie quiere llegar a sentir la complicidad por indiferencia que denunciaba el poema que citamos. Quizás porque la empatía despierta y se manifiesta en nuestra sociedad.
El propio hecho de convocar desde las redes a una marcha fue resistido por algunos que atribuyeron a la misma una finalidad partidaria. Sobre este extremo en esta instancia prefiero solamente decir que -como pude comprobar personalmente y se vio en imágenes-, había muchísimos referentes de todos los partidos, de todas las edades, de todas las profesiones y de muchos lugares de nuestro departamento. Aclaro que me referí a “partidaria”, porque no creo que nadie pueda negar que esta marcha (como otras) tuvo finalidad política. Porque si la seguridad pública no es asunto político, ¿qué lo es?
Esta actitud de pretender desacreditar la manifestación, me recuerda inevitablemente otra nota que publicara luego de un caceroleo y donde, entre otros artículos, cité parte de un editorial de VOCES: “Las anteojeras ideológicas están condicionando el sentido común. Estamos partidizando de la peor manera  el tema de la seguridad. Si los “planchas”  de Casavalle protestan, unos saltan como pelota. Si los “chetos” de Pocitos cacerolean, otros los condenan al toque. Parece que la violencia de los delincuentes despierta en los uruguayos un enojo terrible y deja traslucir a izquierda y derecha: el enano fascista y el petiso stalinista que tenemos adentro. Y siempre la culpa es del otro, léase: oficialismo u oposición.”
La multitudinaria marcha del lunes demostró sin embargo, que puede haber una auspiciosa superación de esas “anteojeras ideológicas” que a algunos les cuesta quitar de su visión. Y vuelvo a referirme a lo dicho en el anterior “GRAVE Y URGENTE”: “No es la idea de este artículo debatir sobre seguridad … El objetivo es más bien compartir la inquietud ante la aparente resignación que se ve desde las autoridades y el acostumbramiento que vamos teniendo como sociedad frente a hechos de tal gravedad… Me pareció que lo urgente no debe soslayar lo importante y que no podemos perder la capacidad de asombro y sana rebeldía ante la brutalidad. A un tema que cuestiona nuestra base más elemental de convivir social, no podemos sino catalogarlo de grave y urgente. Ojalá entonces que tenga la prioridad absoluta y la inmediata respuesta que merece. De todos, cada uno desde el lugar que ocupa y con su respectiva responsabilidad.”
Algunos dirán que la seguridad absoluta no puede lograrse. Pero somos muchos los que esperamos que no se vuelva repetida la realidad que ayer denunciaba la proclama leída frente a la Jefatura de San José: “Hoy salimos a la calle cansados por el miedo. Hoy salimos a exigir que se cumplan nuestros derechos! ”

 

El autor es sub director de Cultura de la Intendencia y ex edil del Partido Nacional, Alianza Nacional