¿La campaña ya empezó?

En este mismo espacio, el 7 de julio de 2017, en la columna titulada “¿El análisis de la rendición de cuentas es sólo de números?”, planteaba lo siguiente: “Previo a la entrega, por parte del Ejecutivo a la Junta Departamental, de la rendición de cuentas, mucho debate se ha dado entorno a la situación económica de la Intendencia de San José.
El cambio de administración en el año 2010, cambió la lógica de manejo financiero de la Intendencia, incorporando el déficit como parte de la gestión, eso lo ha reconocido públicamente el Intendente, José Luis Falero y la Secretaria General, Ana María Bentaberri. Si bien, esta forma de administrar puede ser válida, desde el año 2012 el Frente Amplio viene advirtiendo de esta nueva situación, debido a que la sucesión de déficit anuales podrían afectar la situación estructural de la Intendencia.
Lo cierto es que en esta oportunidad el déficit es inferior al que preveíamos, pero se mire por donde se mire, se busque por donde se busque, el resultado es deficitario y este es el sexto año consecutivo en el que la Intendencia de San José tiene números en rojo. Por más que sea sólo por una forma de cómo cargar los datos a la contabilidad, los números nos indican que la Intendencia continúa en zona de riesgo…”
En esa misma columna acotaba: “Este déficit se puede cubrir de dos maneras, una a través de un ajuste fiscal, que fue lo que tuvimos al inicio del período a través del aumento de la tasa de salubridad y de alumbrado público y la otra forma es a través de endeudamiento.”

Aquí me quiero detener un instante.  Con el debate acerca de la ampliación de la línea de crédito del Gobierno Departamental frente al Banco República, conocido como duodécimo, parece que el Partido Nacional descubre la situación económica de la Intendencia en este momento. Nosotros (el Frente Amplio) lo venimos advirtiendo desde el año 2012. Cuando comenzamos a advertir la situación de deterioro de las cuentas de la Intendencia, lo planteamos lejos de una elección y despojados de toda intencionalidad electoral.

Lo hicimos con el objetivo de evidenciar un problema y de prevenir futuras dificultades. Lo hicimos manteniendo una actitud crítica y constructiva. Sin embargo, todo el Partido Nacional nos tildó de extremistas, alarmistas y hasta nos llegaron a decir que queríamos infundir miedo a la ciudadanía y generar condiciones para desestabilizar a la Intendencia. Incluso se relacionaba nuestra advertencia a las posturas que había asumido nuestra fuerza política entorno a los Fideicomisos planteado por el Ejecutivo Departamental.
Esta postura fue asumida por todo el Partido Nacional, que es el único responsable de la situación que atraviesa actualmente la Intendencia. Acá no hubo diferencias entre los dos grandes sectores del PN, ambos criticaron la postura asumida por el FA y han defendido las gestiones de su Partido al frente de Gobierno Departamental.
Aclaro esto, porque ahora comenzaron a aflorar diferencias internas dentro de ese Partido, que creo que lo único que intentan es generar un espacio de competitividad interna dentro del mismo, perfilando candidaturas de cara a las elecciones departamentales del año 2020.
Cuando en la campaña electoral del año 2015 nosotros decíamos que la Intendencia corría serios problemas económicos, dado que ingresaba al cuarto año consecutivo de déficit, el PN decidió encolumnarse todo detrás de José Luis Falero y hablar de “lo brillante” que fue su primera gestión y de la unidad del Partido. Ese fue el discurso que utilizaron los principales referentes políticos de todos los sectores del PN. Después de ganadas las elecciones, el PN volvió a ratificar el rumbo de unidad votando el presupuesto quinquenal, incorporando directores y sub directores de todos los sectores y aplicando un importante ajuste fiscal… El Sumate y Alianza votaron el aumento desmedido de las tasas de alumbrado y de salubridad. Eso, lo hicieron en unidad.
Sin embargo, los desestabilizadores de siempre seguíamos hablando de déficit y de mala gestión de la Intendencia. Advertíamos que si había continuidad en la forma de gestionar la Intendencia, ésta iba a tener serios problemas económicos.  Ese momento llegó.
La sorpresa es que los desestabilizadores de la gestión no resultaron serlo, sino que actuaron con responsabilidad institucional. El Frente Amplio, no realizó cálculos electorales para determinar su postura frente a la solicitud de la ampliación de la línea de crédito. Actuó con compromiso y responsabilidad, no permitiendo que dejaran de rehén a los funcionarios municipales, ni a los ciudadanos.

El Frente Amplio es una fuerza política con vocación de gobierno y esta situación lo demuestra. Tenemos compañeros/as con capacidad para gobernar a nivel nacional y también tenemos compañeros/as con capacidad para gobernar San José.

 

(Columna publicada el viernes 29/9/17)