Las horas más oscuras vuelve al Movie: un líder político yendo de la cama al living

Diego Maga
Escribe: Diego Maga

Los memoriosos tal vez lo recuerden en la piel de Sid Vicious en “Nancy y Sid”: película de 1986 que se sumerge en la tormentosa relación entre el bajista de los “Sex Pistols” y su novia Nancy Spungen. Ya en aquel papel -a sus tempranos 28 años- el gran Gary Oldman apeló a una transformación física profunda para componer su personaje: encarnar al “héroe maldito” del movimiento punk le exigió adelgazar muchos kilos y adoptar una apariencia esquelética. Más de 30 años después, la metamorfosis fue hacia el otro extremo de la vida y del visor de la balanza: el personaje que puede valerle su primer “Oscar” a “Mejor Actor” es el de un anciano obeso. Uno que tuvo en sus manos el destino de una nación y de un conflicto bélico de dimensiones globales.

En “Las Horas Más Oscuras” –nominada también a “Mejor Película”- Gary Oldman lo hace de nuevo: no sólo entrega su alma al individuo que retrata sino que además el cuerpo. Sigo sin poder creer cómo fue que este británico flaquito y endeble le dio vida en la gran pantalla al rechoncho y avejentado de Winston Churchill. Replicar su carácter intempestivo vaya y pase (lo hizo antes con otras personalidades y con sobrado talento) pero recrearlo físicamente con semejante fidelidad, es casi sobrenatural. Únicamente en ciertos primerísimos planos uno distingue –lejanamente- la mirada profunda de Oldman. En todo lo demás nos olvidamos por completo de que estamos ante una recreación histórica y aceptamos con naturalidad que quien está allí es el mismísimo Churchill. Toda una proeza porque el líder político está en el 95% de las escenas.

El realismo de su interpretación tiene un aliado esencial que consigue redondear la perfección: el maquillaje. El director Joe Wright confió este rubro técnico (decisivo en la construcción y autenticidad del relato) a Kazuhiro Tsuji: un experto maquillador y realizador de efectos especiales de origen japonés. Su intervención sobre el rostro de Oldman es de una fineza exuberante. Uno podría llegar a suponer que ir en busca de los rasgos de Churchill en un rostro tan diferente podría desencadenar un trabajo muy cargado que limita a quién actúa procurando recrear los gestos o movimientos típicos del retratado. Sin embargo, sucede todo lo contrario: lo de Kazuhiro Tsuji es una obra maestra que potencia aún más los recursos interpretativos de Oldman al introducirnos en la intimidad de un hombre poderoso que no sabe si puede con su poder.

El Churchill que vemos no es el de los tumultuosos mítines políticos o el de los discursos osados; es más bien el de un hombre que intenta decidir por “todos” sentado en el inodoro o enredado en las mantas de su cama. Es el gobernante temido que teme. Es el orador agresivo que a veces se queda sin palabras. Es el que parece saberlo todo pero no puede tomar la decisión que cambie para bien el futuro de su pueblo y el mundo.

La acción de “Las Horas más Oscuras” transcurre en 1940, son tiempos donde hay mucho por definir ante un mapa geopolítico que se modifica drásticamente.

En Gran Bretaña Churchill opera desde las sombras para que depongan al Primer Ministro por su inacción y lo elijan a él como su reemplazo. Tal cosa sucede más por desesperación que por convicción. Churchill es muy resistido por sus pares (no en vano solía repetir “la política es casi tan emocionante como la guerra y no menos peligrosa; en la guerra nos pueden matar una vez; en política, muchas veces”) pero en ese momento es un “mal necesario” así que se da “vía libre” para su ascenso.

La designación que parece ser un halago resulta ser un castigo porque Adolf Hitler amenaza con conquistar toda Europa: acaba de invadir Bélgica y está por hacer lo mismo con Francia. A todo esto se le informa que unos 300.000 soldados británicos están acorralados ante la superioridad alemana en la ciudad costera francesa de Dunkerque; si no son evacuados rápidamente serán masacrados.

Con la realidad quemando allá afuera, Churchill se refugia en su casa cada vez más fóbico a la calle y a la gente y -sin parar de fumar y tomar- va viendo empequeñecer su enorme figura abrumado por sus miedos. Entre su habitación y el cuarto de baño, llamados telefónicos desesperados y gritos histéricos, Churchill busca la decisión correcta: ¿firmar un tratado de paz con los nazis equivalente a rendición o confrontarlos con más furia aún a riesgo de ser exterminados?

El entorno lo ve temperamental, con el ceño fruncido casi tatuado entre sus cejas, fácilmente irritable, intempestivo y más proclive a ser odiado que querido. Pero detrás de esa coraza que se construyó por 60 años, la fragilidad es extrema. Perro que ladra no muerde, dicen. Y este señor se está cansando de ladrar y quisiera tener la valentía de dar una mordida. El pueblo se lo reclama. ¿Será él la persona indicada para pegar ese tarascón o habrá que resignarse a verlo escondido en su cucha?

Al ver “Las Horas más Oscuras” la pregunta es obvia: ¿qué tanto más tendrá que hacer Oldman para que la Academia (en 35 años de cine lo nominó sólo en 2011 por “El Topo”) lo reconozca con una estatuilla dorada? Varias generaciones ya pudieron captar de qué es capaz este señor que fue Lee Harvey Oswald en “JFK” (1991) de Oliver Stone; el Conde Drácula en “Drácula, de Bram Stoker” (1992) de Francis Ford Coppola; Ludwig van Beethoven en “Amada Inmortal” (1994) de Bernard Rose y el Comisionado James Gordon en la trilogía de “Batman: El caballero de la Noche” (2005, 2008 y 2012) de Christopher Nolan.

Parece mucho cine para tan poco “Oscar”. A no impacientarse Gary, ya lo decía el viejo Winston: “El éxito es la capacidad de ir de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo.”

 

Promoción oficial Universal Picture

 

MOVIE SAN JOSÉ

 

Jueves 22: Las Horas más Oscuras, 20.00 horas; Cincuenta sombras liberadas 22.30.

Viernes 23: Jumanji 19.30; Las Horas más Oscuras, 21.30; Cincuenta Sombras Liberadas 23.30.

Sábado 24: Coco 17.00; Jumanji 19.00; Cincuenta Sombras Liberadas 21.00; Black Panther, 23.00

Domingo 25: Coco 17.00; Jumanji 19.00; Cincuenta Sombras Liberadas 21.00; Black Panther, 23.00