Las juntas locales son importantes

La Real Academia refiere a la descentralización cuando “(…) se transfiere a diversas corporaciones u oficios parte de la autoridad que antes ejercía el gobierno supremo del Estado.” En criollo podemos decir, que la descentralización constituye un proceso progresivo por el cual los “centros de poder” van cediendo responsabilidades, competencias, capacidades y recursos. El Uruguay –país unitario y no federal como hubiera querido Artigas- ha sido a lo largo de su historia, centralista, claramente graficado –incluso- a través del testimonio que brinda su propia infraestructura ferroviaria y vial, la que si miramos en un mapa nacional presenta una fisonomía de embudo la que converge toda, en Montevideo. La primera subdivisión departamental de la Provincia Oriental fue realizada por el Cabildo de Montevideo el 27 de enero de 1816, según consta en carta a José Artigas. En el año 1908 aparece la figura del Intendente, siendo el mismo –en aquel entonces- designado por el Poder Ejecutivo con aprobación del Senado de la República. Es así como los departamentos, a partir del nacimiento del cargo del Intendente pasaron a contar con una conducción ejecutiva de cercanía local. El punto de inflexión aparece con la reforma Constitucional de 1918, donde nace la descentralización en razón del territorio, creándose Asambleas Representativas y Concejos de Administración autónomos, elegidos popularmente. Finalmente, con la Constitución de 1934 se establece el sistema de Gobiernos Departamentales (que con algunas variantes) es el hoy vigente, conformado con un Intendente y una Junta Departamental. Más allá de sucesivas reformas constitucionales donde fue variando el número de miembros de las Juntas Departamentales y los requisitos para ser Edil, llegamos al año 1996 donde queda cristalizado en el inciso final del artículo 50 de la Constitución de la República, lo siguiente: “el Estado impulsará políticas de descentralización, de modo de promover el desarrollo regional y el bienestar general”. Los artículos 262 y 287 de la Constitución establecen la creación de autoridades locales, diferenciando la materia departamental de la municipal, y por la cláusula transitoria “Y” (también de la Constitución), se resuelve que mientras no se dicten las leyes previstas para la creación de los artículos referidos, la autoridad local será ejercida por las Juntas Locales. Hoy en nuestro departamento, luego de la creación de los Municipios de Ciudad del Plata, Rodríguez, Ecilda Paullier y Libertad, tendremos 4 Juntas Locales en Villa Ituzaingó, Mal Abrigo, Puntas de Valdez y Rafael Perazza. La creación de los Municipios, (ley nº 18.567 y 19.272) son los principales mojones de este proceso y constituyen la profundización del proceso de descentralización iniciado por la reforma constitucional de 1996. Hoy este proceso se ha transformado en una poderosa herramienta de cercanía, buscando así dar protagonismo y perfil local a la toma de las decisiones con impacto en el territorio. Las Juntas Locales vienen a cumplir un rol importante, vinculado a la propia gobernanza de las localidades, y por ello, pensamos necesario compartir con ustedes las facultades y funciones que las mismas tendrán; “a) velar por el cumplimiento de ordenanzas, acuerdos, y demás resoluciones de carácter municipal, b) iniciar entre el vecindario y proponer las mejoras locales que consideren convenientes c) vigilar en su jurisdicción la percepción de las rentas departamentales, d) Cuidar los bienes municipales que se hallen dentro de su jurisdicción, proponiendo la mejor forma de aprovecharlos, e)atender especialmente a la higiene y salubridad de las localidades, f) Propender a la formación de tesoros locales por suscripción voluntaria, destinados exclusivamente a las mejoras y adelantos de la localidad, g) (…)velar por las garantías individuales y la instrucción primaria (…) como todo lo que propenda al adelanto de la localidad” entre varias más. Asimismo las Juntas Locales una vez instaladas serán responsables de señalar la prioridad sobre las distintas obras ya presupuestadas para cada uno de sus territorios, lo cual genera involucramiento de la comunidad local y sobre todo incorpora a las realizaciones del Gobierno Departamental a sus verdaderos protagonistas y destinatarios, los vecinos. Las Juntas Locales son entonces un ámbito importante, que no debe estar destinado a ser -meras comisiones de tertulias políticas-, sino que en ellas estará depositada parte importante de la expectativa de progreso de los vecinos que viven en nuestras localidades y sus zonas de influencia.