Lo “político” sobre todo.

Desde este y otros espacios he defendido muchas veces la actividad política. Y lo seguiré haciendo, no porque me considere parte de una clase especial, sino –por el contrario- porque lo siento un deber ciudadano. Hace unos meses escribía una columna titulada “Todos corruptos”. Y allí, entre otras consideraciones, decía: “Un corrupto puede serlo en política o en deporte, en negocios privados o en una ONG. Porque lo corrupto es el acto, y -en todo caso- la persona. … También se puede decir que quienes ocupan cargos públicos –cuanto más alto, con más razón- deben dar el ejemplo y deben atreverse a liderar. Pero liderar escapando a los errores del sistema. Un sistema demócrata y de Estado de Derecho en el que a veces hay desvíos y bueno es que se castiguen. Pero debemos intentar ser parte de la solución y no del problema. “
Hace una semana me tocó junto a dos compañeros de Alianza por San José, ser cesado del ejecutivo departamental. Es un hecho consumado y, más allá de las explicaciones dadas al respecto, fue una decisión por motivos claramente “políticos”. En lo personal, dejar el cargo me parecía la lógica consecuencia de una serie de medidas (que comparto) propuestas en su momento por Camy a Falero, que incluían la eliminación de las subdirecciones, por lo que no hay mucho que agregar.

Con subjetividad, aunque daré algunos argumentos que creo son bastante contundentes, considero que Yarwynn y Juan Carlos eran muy buenos directores y cumplían una excelente gestión. Yarwynn Silveira estuvo durante poco más de un año en una dirección muy difícil, Gestión ambiental y salud. Debió encarar reformas en el servicio a la población, pero también cambios a la interna de una estructura con enormes carencias –principalmente- en la maquinaria y tecnología indispensables para poder cumplir tan importante y vasta tarea. Recientemente su gestión fue sometida a la consideración de la Junta Departamental. Compareciendo a un llamado expreso del órgano legislativo y habiendo sido –poco después, en una sesión extraordinaria- nuevamente valorado el funcionamiento de la dirección. En ambos casos, la unanimidad de los ediles, tanto frenteamplistas como nacionalistas, destacó la muy buena labor personal de Yarwynn.

Juan Carlos Barreto fue por 12 años el encargado de lograr que la cultura de nuestro departamento sea considerada ejemplar para otros gobiernos departamentales, e incluso, reconocida a nivel nacional e internacional. De hecho, la Dirección General de Cultura no existía y fue creada cuando ya hacía años que trabajaba en el tema. No hay dudas que ha sido un pilar en la formación de la Red de Direcciones de Cultura y con ella en la búsqueda de la descentralización real. De la gobernanza en territorio. El núcleo orquestal y coral de Ciudad del Plata es un ejemplo de ello. También los Viernes Acústicos. Por mencionar simplemente un par de las decenas de actividades culturales que se desarrollan a lo largo y ancho de San José. Un director que nunca recibió una crítica de relevancia durante su larga gestión y sí el reconocimiento de sus pares, de todos los partidos políticos. Algo que en una sociedad a veces partidizada al extremo, es toda una señal.

En la misma columna (“Todos corruptos”) mencionaba: “En este tema (el “político”), aunque no es el único, se genera un círculo vicioso de desconfianza. Esa desconfianza que lleva a creer que como “todos” lo hacen, cada uno de “nosotros” más vale que lo haga antes y mejor. Antes que nos ganen de mano “ellos.”
Mencioné que el motivo del cese de los directores fue político. Concretamente, consecuencia que los ediles del sector Alianza por San José no votaron –en las condiciones del momento y en las circunstancias concretas, muy especiales- un préstamo que el ejecutivo solicitara. Lo extraño es que al momento de decidir el cese, el préstamo ya había sido aprobado con los votos de los ediles del Frente Amplio y luego que en rápida conferencia de prensa señalaran, junto con el presidente de su mesa departamental, que lo que decía el intendente sobre el destino del préstamo era mentira. Muy responsables.

Volviendo a lo expresado en la columna citada: …” Se la llevan toda y quieren perpetuarse en el cargo, que nunca los despidan,” … “ son TODOS, pero TODOS IGUALES. No se salva ni uno. Ni uno solo.” En definitiva, que los políticos buscan, todos ellos, los cargos y los acomodos. Creo que en este caso quedó claro que no es así. Por ello también reitero estas preguntas que formulaba: “¿Todo está mal? ¿Son todos los que lo hacen mal? ¿Nadie se “metió en política” a hacer algo bien? Generalizar es común y si se sabe por qué se lo hace, bueno, es una forma de expresarse. Pero, ¿no sería también una contribución marcar lo que se hace bien? ¿Y distinguir a aquellos que lo hacen bien cuando decimos “los políticos”, “los gobernantes”, “los legisladores”, etc.?”
Es natural y obvia aspiración de quien está en la actividad política llegar a ocupar cargos de gobierno, de servicio público. Y a la “gente”, que somos todos en nuestro rol de ciudadanos, vaya si debe preocuparnos y ocuparnos que en dichas responsabilidades estén personas de convicciones, valores y capacidad de gestión. Ojalá fuera eso en lo que todos pensemos cuando se menciona la palabra “política”.