PEOR LA ENMIENDA QUE EL SONETO

José Luis Falero realiza una mala gestión de la Intendencia de San José desde nuestro punto de vista. Fue malo su primer período y el segundo se encamina de manera similar. Y no me refiero sólo, ni siquiera de forma preponderante, al déficit crónico que instaló y mantuvo de las finanzas locales. Es importante, pero es más relevante el que muestran las obras, planes y proyectos.
Asumió el período 2010 – 2015 para dar continuidad a la gestión de Juan Antonio Chiruchi, el paradigma blanco en materia de intendentes. A poco de andar quiso marcar diferencias y para ello hizo hincapié en la calidad de las obras. Ese discurso se afianzó y continúa señalando que es necesario darle mayor duración a lo que se hace. No estaba errado al señalar la mala calidad de, por ejemplo, los arreglos en los caminos rurales o en las calles de ciudades y pueblos del departamento durante el largo período anterior. Pero, su propio fracaso está demostrado, por ejemplo, en el desplazamiento que hizo del director de obras. Los discursos exitistas se chocan con la realidad y la reacción es renovar el discurso, pero sin cambiar. Como dice la teoría de sistemas: “el cambio para no cambiar”.
Corresponde señalar que la victoria electoral de los blancos en San José – incuestionable, por cierto- fue lograda por todo el partido. Tanto es así que en el último período Falero fue candidato único.
El gobierno local es responsabilidad de todo el Partido Nacional y está integrado por representantes de todos los sectores del partido. El sector de Alianza Nacional liderados por Carlos Daniel Camy que pretende aparecer como la “oposición”, se hace difícil de creer. Dicho sea de paso, las últimas cosas sucedidas en relación a la Junta Departamental hablan a las claras que los blancos ya están en campaña electoral. Mientras en algún cartel despintado todavía se adivina la leyenda “Juan vuelve”, parecería que el mensaje será pintado nuevamente porque Juan Chiruchi volvería de la mano de Carlos Daniel Camy, que luego de ser el más crítico de sus opositores, ha virado hacia un llamativo acercamiento. El propio Larrañaga se mostró con Juan Chiruchi este fin de semana en San José.
El estudio que hizo el Frente Amplio de la Rendición de Cuentas 2016 muestra de manera contundente hasta donde llega el afán de disfrazar la realidad. El déficit en materia de obras y políticas sociales es mayor al financiero. Resulta escandaloso el gasto realizado en 2016, correspondiente a horas extras y viáticos sin rendición de cuentas. ¡Suman más de 120 millones de pesos, unos 4 millones de dólares! Y claramente está vinculado a un manejo discrecional de la remuneración de los funcionarios. Para cobrar horas extras y viáticos hay que ser obsecuente con la administración. Hay que recordar que para el Tribunal de Cuentas de la República: “los viáticos sin rendición de cuentas en el ámbito público (…) son partidas salariales que deben ser gravadas” (Sesión 21/01/2015). Cabe preguntarnos entonces: ¿Hay funcionarios que trabajan más de 48 horas semanales y/o realizan jornadas de más de 10 hora diarias? Para nuestra legislación laboral esos son los topes.
Al punto anterior debe sumarse la utilización de los “cargos de confianza” notoriamente incrementados y la forma habitual de ingreso que no es por concurso, sino –casi siempre- por designación directa. Justamente Alianza Nacional que critica hoy los números de la Intendencia, votó el presupuesto para los cinco años y estuvo de acuerdo con la creación de todas las subdirecciones. No debería llamar la atención que, según los propios números que presenta el gobierno local, la inversión baje y los gastos de funcionamiento suban. Inversión que se realiza toda con recursos del gobierno central, lo recaudado por la intendencia no alcanza para cubrir salarios, leyes sociales y gastos de funcionamiento. Toda la inversión depende de recursos que, de forma puntual y creciente, llegan de la administración nacional frenteamplista. Distribuidos, además, con criterios claros acordados en el Congreso Nacional de Intendentes, sin discriminaciones.
Contrariamente a la percepción generalizada, todas las obras importantes se hicieron con recursos de los diferentes programas nacionales de apoyo a los gobiernos departamental. Todas. Son programas que funcionan de forma planificada y ordenada. Como buena parte de los programas sociales, que son del Mides, el MEC o el MSP, aunque se ejecuten en convenio con la Intendencia.

 

(Columna publicada el 18/10)