Un “pueblo chico” y su “infierno grande”: primeras impresiones de “La noche que no se repite”

Diego Maga
Diego Sebastián Maga

Lo primero que vale decirles es: ¡vayan a ver la película! Nada tiene que ver con este pedido el hecho de que sea maragata. La recomendación no está contaminada por el sentido de pertenencia o los sentimentalismos o afectos pueblerinos. Vayan a verla porque el producto que consiguieron estos artistas de San José es cine y del bueno. Y algo mejor: es cine que por su ritmo vertiginoso no suele verse entre las realizaciones nacionales.

Quienes asistimos este miércoles al “avant premiere” (foto abajo platea Macció) vivimos setenta minutos de pulso acelerado: por la acción sostenida, la escalada de violencia y los desopilantes quiebres de humor negro de numerosos personajes (en su mayoría sórdidos) que unen sus destinos en un desenlace realmente adrenalínico donde se cruzan sicarios, policías corruptos, dealers, travestis, jóvenes drogones y bromistas, deliverys de pocas luces y baja autoestima y empresarios adinerados y deshonestos.

 

“La noche que no se repite” es una peli que se vuelve “adictiva”. Uno termina con ganas de volver a vivir esa experiencia ante la gran pantalla. “La noche que no se repite” te mantiene alerta de principio a fin tanto por el suspenso, como por los estallidos violentos o los quiebres humorísticos que descomprimen la tensión. Y especialmente: entretiene y comunica emociones fuertes (¿acaso tiene otra misión el séptimo arte?).

Ante una platea del Macció casi colmada, la ópera prima de Aparicio García y Manuel Berriel (foto abajo) nos convenció de que valió la pena esperarla tanto. “Por si no les gusta y se aburren la hicimos cortita”, dijo antes de la proyección García.

 

Lo que presenciamos luego anuló el chiste. La adaptación cinematográfica del libro de Pedro Peña es “cosa seria” y se vale de una hora y monedas para convertir a un “pueblo chico” en un “infierno grande” que siguiendo el rastro de un experimentado asesino a sueldo (con arrebatos de existencialismo) libera los ángeles y demonios de variedad de personajes que oscilan entre la tragedia y la comedia.

En la edición del viernes estaremos ampliando la crónica. Por ahora te recomendamos que no compres la entrada en plan “voy porque la hicieron muchachos de San José” sino que entres en la sala despojado de tu “orgullo maragato” o arraigo a la “República de San José” y simplemente te dejes llevar por un intenso “thriller” que tiene muchos más méritos que haber sido producido acá.

El estreno en las salas comerciales de diez departamentos es este jueves. En San José se puede ver en el “Movie Club” en dos funciones: 20:00 y 21:30. El viernes repite en idénticos horarios.

 

Trailer oficial