Reprobable por triplicado

Como ya es de conocimiento de todos nuestros lectores, la semana pasada dos ediles de la Junta Departamental, Danilo Del Curti (Partido Nacional) y Germán González (Frente Amplio), protagonizaron el lamentable episodio de tomarse a golpes de puños en las afueras del recinto para dirimir diferencias que habían mantenido en sala. Sobre ese hecho ya ha escrito el editor de la sección Política del diario, condenando como no puede ser de otra manera una acción que ha merecido el rechazo de la dirigencia a la que pertenecen ambos ediles. Sin embargo, más allá de la gravedad del hecho en tanto lo protagonizan dos representantes que fueron electos para debatir y definir diferencias en tono democrático y civilizado, se puede admitir que algunas veces la pasión humana se exacerbe y se pierdan ciertos controles. Así como condenamos ese episodio inicial y no lo justificamos, no nos cerramos a entenderlo. Por ahí lo dejaríamos si no fuera que hay hechos posteriores que a nuestro entender son tan o más graves.

De acuerdo a lo que han revelado periodistas de otros medios que han demostrado decir la verdad como testigos de lo que ocurrió a la salida de la Junta, cuando ambos protagonistas al otro día fueron contactados por los programas de radio, intentaron ocultar el hecho, desvirtuar la información periodística y ensayar una mentira orquestada. Siendo triste lo primero, esto es aún más condenable porque se pretendió dejar como mentirosos a quienes habían dicho exactamente lo que había ocurrido, es decir, se quiso desacreditar a los medios y a los periodistas que no estaban haciendo otra cosa que su trabajo, confabulando una versión fabricada y falaz de los hechos. Es decir, actuando, con premeditación. Ya no es la naturaleza del hecho inicial que se puede atribuir a un arrebato espontáneo, sino que estamos hablando de una versión que por tosca que parezca, fue pensada y elaborada con arreglo a determinados objetivos: ocultar el hecho y minimizar los daños políticos, sin importar que por el camino se pusiera en duda la credibilidad de aquellos que habían informado al respecto. Pero esto no quedó ahí. A lo anterior hay que agregar, que esa misma mañana posterior a la pelea en las afueras de la Junta y según informó con detalles el periodista Bruno Danzov en una columna aparecida el sábado en el periódico Visión Ciudadana, el edil Germán González sumó al collar, presiones a una colega de CW 41 Radio San José, a quien amenazó con “hacerle un juicio” si sacaba al aire una entrevista que le había realizado.

Es decir, estamos ante una cadena de episodios relacionados que deben ser evaluados en su conjunto y que, a nuestro criterio, describen en su detalle, ya no el resultado de una simple reacción emocional, sino una forma de actuar y pensar que no se compadece con la responsabilidad que la ciudadanía les otorgó a estos representantes. Creemos que más allá de que las disculpas públicas que ambos presentaron son de recibo y representan gestos positivos, el episodio inicial y los hechos posteriores deben ser considerados por ambas fuerzas políticas y pronunciarse sin titubeos al respecto. Una omisión al respecto será una contribución más al descrédito de la política y los políticos.

 

(Editorial publicado el martes 5/9/17)