El ritmo de la imagen: Rodrigo Betarte abre muestra fotográfica sobre La Cuerda de la Explanada

La lonja esperando el golpe que la haga vibrar. El cuerpo esperando el sonido que estremezca la piel. Los corazones esperando el latido acelerado. El candombe esperando atravesar las vidas de quienes tocan el tambor, bailan y portan banderas.

El fuego ancestral esperando por iluminar el lente de un artista que procura captar imágenes en llamas. Inmortalizar en un “clic” la llamarada que bajó de los barcos esclavistas y se convirtió en símbolo de liberación; en lenguaje de un pueblo; en cultura de barrio. Al calor de este fenómeno cultural se encendieron estas imágenes captadas por Rodrigo Betarte Cabrera.

“CandomVer” es la segunda muestra del fotógrafo maragato. En unas 40 imágenes se introduce en el corazón mismo de “La Cuerda de la Explanada” durante las últimas “Llamadas de Durazno”.

Estar lo suficientemente cerca y lo suficientemente lejos de los protagonistas fue la clave para captar unas imágenes que se distinguen por su espontaneidad, algo que tenía en mente antes de comenzar con el trabajo que “La Explanada” le había encomendado.
Sin ser invasivo, Betarte pudo registrar la intimidad de la comparsa maragata y su espectáculo en movimiento con la naturalidad de quien está sin estar o ve sin ser visto: “lo fundamental para el fotógrafo es saber mantener la distancia justa con lo que retrata. Esto es necesario para que la gente actúe con naturalidad y no pose para la cámara. Y esa vez se consiguió el equilibrio entre cercanía y lejanía que es tan difícil de lograr”, explica.

Antes de la apertura de “CandomVer” en la Sala de Conferencias del Espacio Cultural San José (sábado a las 19:00 horas), en la edición en papel de este jueves lo entrevistamos en profundidad. En la charla aporta detalles de la experiencia con “La Explanada” y opina de la fotografía en “la era de la selfie”.