Sebastián Amaro recibió otro gran abrazo del pueblo duraznense

En febrero de 2015 ganó el máximo premio otorgado en el Festival Nacional de Folclore de Durazno: el “Charrúa de Oro”. Pero mucho antes de eso, Sebastián Amaro ya había tenido el premio que todo artista anhela: el aplauso y el afecto de los espectadores que concurren  a la gran cita folclórica del Uruguay. El pasado fin de semana, en ocasión de la 44ª edición, el músico y humorista maragato tuvo otro homenaje que llegó en un momento especial de su vida. 

Su lucha por seguir adelante y reponerse tras un duro trance de salud, podría decirse que le inyectó a la vida de Sebastián Amaro nuevos significados. Todo lo malo fue superado aferrándose a todo lo bueno que siempre le deparó su profesión de cantor y su afición por el humor, elementos que supo conjugar en sus shows y lo hicieron visible en los escenarios de todo el país.

Tal vez uno de los más importantes haya sido el Festival Nacional de Folclore de Durazno, con el que generó –año tras año- un lazo muy fuerte.

El sábado pasado, en ocasión de la 44ª edición, el músico y humorista maragato tuvo otro homenaje que llegó como un nuevo empujón al ánimo, para reforzar aún más sus claras intenciones de no bajarse de los escenarios. En la noche –de lluvia y lágrimas de emoción- el intendente duraznense Carmelo Vidalín y la organización del festival le rindieron tributo. En tan emotivo momento y con el público aplaudiendo de pie, Amaro expresó que este gesto superó la satisfacción de haber ganado el “Charrúa”. Al dirigirse a la gente usó su propia experiencia vital para comunicar un mensaje positivo de aliento a todo aquel que tenga obstáculos en el diario vivir.