Tasas y cargas

Ayer se colocó desde otra óptica algo que ya el gobierno nacional había revelado a fines del año pasado: el aumento del cargo fijo en la factura de consumo de OSE. El “cargo fijo” es un rubro que aparece en la factura que recibimos todos los vecinos mes a mes y que el año pasado, en general, se cobraba un monto de 122,99 pesos y ahora pasó a costar 174,66. Ese es el cargo que pagamos la gran mayoría de los clientes del organismo y que aparece al comienzo de la lectura. Cuando se anunció el ajuste, para amortiguar el impacto se lo atribuyó a la cifra general lo que daba poco más del 7 %. Pero en realidad si uno compara el ajuste del mismo rubro con si mismo y no con el monto total de la factura, ese incremento es casi del 43%. Es significativo y además se suma a otros costos que comenzó a pagar el vecino este año, como la tasa de alumbrado que aplica la Intendencia ya desde la facturación de enero. Se podrá decir que esta tasa ha sido quitada de la planilla de contribución, pero es evidente que en la suma del año, los contribuyentes van a tener que pagar más por este mismo concepto. Además hemos podido observar una situación de la cual hasta ahora poco se habló: la transferencia del cobro de la tasa de alumbrado a los inquilinos. En general cuando se pagaba la tasa con la contribución urbana, el costo corría por cuenta del propietario pero ahora ese monto viene incluido en el recibo de la luz lo terminan pagando los inquilinos. Se podrá decir que esta situación se puede compensar entre las partes, pero seguramente van a haber muchos vecinos a los cual este aspecto se les va a pasar por alto asumiendo un costo adicional para sus familias.

Cual es el punto: ambos ajustes a los cuales hacemos referencia han tenido su correspondiente justificación desde los respectivos gobiernos. En un caso para mejorar la infraestructura de OSE (que vaya si es necesario, y en San José lo tenemos presente casi en forma diaria con los problemas del saneamiento), y en el otro para financiar y mejorar el servicio de alumbrado público en los centros poblados del departamento. Muy bien, coherente y fácil del entender. Pero sin embargo, y por qué será, el ciudadano muchas veces tiene la sensación de que pone dinero en saco roto. De que ya en otras oportunidades nos han dicho lo mismo, nos cobran más y los resultados de esa recaudación no se expresan con la contundencia que las carencias de infraestructura demandan. OSE es un caso típico de esto. ¿Veremos realmente en esta oportunidad que el dinero que nos cobran se transforma en una mejora y en una ampliación del servicio? ¿Veremos que realmente aquellos vecinos que no tienen luz frente a su puerta pero que pagan la tasa, mañana la tendrán? Ojalá que si, porque de la confianza entre gobernantes y gobernados, entre administradores y contribuyentes se funda en buena parte el éxito de este contrato colectivo que llamamos Estado.

 

Editorial publicado el jueves 26