Tránsito, motos y un poco de descontrol

Me atrevería a decir que en todas las ciudades del interior- y cada vez más Montevideo- las motocicletas son el más popular medio de transporte urbano de la población. Es sumamente accesible al bolsillo del trabajador, rápido y de estacionamiento fácil. En síntesis, ahorra tiempo y dinero. Las ciudades del departamento de San José no son la excepción.

Para gran parte de la ciudadanía es el medio de transporte para ir a trabajar o llevar a sus hijos/as a la escuela. Otra parte de la población lo utiliza como medio de transporte en momentos de esparcimiento. Paralelamente, la cantidad de autos ha aumentado considerablemente en los últimos años y a menudo observamos, el centro de la ciudad de San José es un ejemplo, escenas de desorden del tránsito a las cuales no estábamos acostumbradas. Somos más, circulando al mismo tiempo, por los lugares de siempre. Estacionar en el centro es un verdadero problema.

Esto exige de una mayor planificación urbana, pensar las reglamentaciones y controlar mejor. La elaboración de los Planes de Ordenamiento Territorial en cada ciudad (en algunos casos concluidos y en otros por terminar) deberían dar cuenta de esa necesaria planificación. Las reglamentaciones también han venido evolucionando, ya que el trabajo de la UNASEV y en lo departamental la Unidad Departamental de Seguridad Vial, ha sistematizado y profundizado el conocimiento de la realidad.

Sin embargo, como ciudadanas de a pie, nos encontramos cada poco con situaciones que decimos “¿Cómo puede ser esto?” “¿Quién controla?” Y en la fiscalización y control se nos va la vida de verdad.

Según el informe de UNASEV (Unidad Nacional de Seguridad Vial) de 2016, el 45% de personas fallecidas en el año iban en motocicletas, el 31.3% tenían entre 15 y 29 años y el 42% falleció entre las 20 horas del viernes y las 8 horas del lunes. ¿Podríamos decir entonces que mayoritariamente mueren motociclistas, los fines de semana y hombres jóvenes? Porque si desagregamos por sexo los datos de los fallecimientos, casi las tres cuartas partes de las personas fallecidas son hombres.

La ley Nº18.191 de 2007 dispuso el uso obligatorio del casco para la circulación en motocicletas en todo el territorio nacional. Hay datos que muestran que se ha incrementado el uso del casco en San José, -después de años de indiferencia por parte de las autoridades locales- pero vemos los viernes y sábados de noche dos, tres, diez o más motos con conductores que van sin casco.

– “Yo uso casco, pero si sé que los fines de semana en la noche no hay control, me lo quito. Más ahora en verano que hay calor.”

La tarea educativa y de concientización necesaria como base de esta campaña orientada desde la Unasev, debemos realizarla en San José con más convencimiento. Porque, además de esa tarea educativa y de concientización que se ha hecho, si no se controla, no pasa casi nada. Por ejemplo, se necesita más personal en el cuerpo inspectivo de la Intendencia, ampliar las horas que los inspectores están en funciones y, sobre todo, se necesita cubrir un horario mayor los fines de semana.

En el presupuesto departamental estaba previsto el ingreso de nuevas personas para las tareas de inspección. La bancada del Frente Amplio sostuvo en su momento que era insuficiente. Porque existe también una obligación de parte de las autoridades departamentales de control para el interés superior que es salvar vidas. Control: de velocidad, uso del casco, alcohol en sangre, consumo de otras sustancias, que pueden aumentar la posibilidad de sufrir un accidente con consecuencias graves.

No hay aquí una valoración moral, recaudadora, ni de otra índole. Simplemente, controlar más y mejor para salvar las vidas de la población josefina. Creo que deberíamos insistir más con estas cosas, porque si no, pasará como tantas otras en San José: que funcionan mal pero ya estamos acostumbradas.

(*) Edila Frente Amplio – Casa Grande. Actriz egresada de la EMAD y Educadora Social. Doctoranda en estudios de Género en la Universidad de Oviedo. Docente e investigadora en el Programa Género y Cultura de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO).  Columna publicada en diario Primera Hora el miércoles 8/2/17