Tras siniestros fatales, Barreiro pedirá más controles de tránsito en Rodríguez

El Alcalde de Rodríguez, Alfredo Barreiro habrá de insistir esta semana para que la Dirección de Tránsito disponga de controles más frecuentes en esa localidad, luego que dos jóvenes perdieran la vida en sendos siniestros ocurridos entre el viernes y el domingo en ese municipio. La gente “está triste, inquieta” describió a Primera Hora el estado de ánimo de los vecinos de Rodríguez el alcalde Barreiro. En la madrugada de ayer otro joven murió por las lesiones en un nuevo siniestro fatal, el segundo en 48 horas, separados el uno del otro por apenas cinco cuadras. El viernes de tardecita, Maico Doldán Bagnasco de 18 años, murió al chocar su moto de atrás contra un camión en la ruta 45 y el acceso al centro poblado. Para extender el drama en la ciudad, el domingo por la noche dos jóvenes que viajaban en un auto se dieron contra un árbol en la intersección de dos calless céntricas: Rodríguez y Chalela. El resultado, la muerte de Federico Nicolás Pérez Adán de 23 años y lesiones muy graves a Mauro Díaz de 21 años. La conmoción es generalizada. Doldán era oriundo de la zona, conocido por todos, trabajaba en el aserradero que está por ruta 45 en las afueras de la ciudad. Pérez Adán en cambio era de la ciudad de San José, pero trabajaba desde hace tiempo en la estación de servicio de Rodríguez. Su amigo, internado en el CTI de Rosario, sí es de Rodríguez, hijo de una funcionaria municipal que trabaja en el Municipio.

Velocidad

 

En ambos siniestros la velocidad habria sido un factor determinante, además de las condiciones mecánicas del auto siniestrado el domingo. Barreiro si bien separó estas fatalidades de la falta de controles, recordó que días atrás había solicitado a la Dirección de Tránsito el envío más frecuente de inspectores para fiscalizar el tránsito en el municipio. Rodríguez no tiene inspectores permanentes y Barreiro aspira a tenerlos, “si no todos los días, por lo menos un día por medio”, dijo. El alcalde está preocupado por la velocidad que los jóvenes desarrollan, tanto en moto como en auto. Dice que incluso el arreglo de algunas calles le está jugando en contra porque las han agarrado para correr carreras. En los días previos a estas fatalidades se habían registrado cuatro o cinco siniestros más, aunque sin gravedad. “Los muchachos conducen de una forma muy arriesgada. De alguna forma tenemos que parar esto” dijo Barreiro para quien la forma más eficaz es la fiscalización.