Una noticia tranquilizadora

Si bien aún es prematuro para abordar un análisis detallado de la Rendición de Cuentas del ejercicio 2016 de la Intendencia, en principio hay que decir que los grandes números que se dieron a conocer el viernes por el Intendente José Luis Falero son tranquilizadores. No hay que desconocer que más allá de las distintas posiciones políticas esgrimidas legítimamente y que más de una vez derivaron en severas confrontaciones públicas sobre el estado financiero de la Intendencia, los resultados de las rendiciones anteriores daban números para preocupar. Se venía de una secuencia de años cerrados con números negativos que si bien en esta última Rendición no se revierten, se produce un quiebre decisivo de la tendencia que permite avizorar los próximos ejercicios con otra perspectiva.

Un déficit que era de 149 millones de pesos el año pasado se redujo a 48 millones y si bien en las últimas hora se ha señalado que el gasto ha crecido, hay que destacar que este aumento de 6,5% ha sido inferior al IPC del año, por lo tanto en términos reales también el gasto parece controlado. Si a eso se le añade, como ha dicho el Intendente Falero, que las inversión de las nuevas luminarias han sido adjudicadas a esta Rendición con un costo de 69 millones de pesos, el pronóstico para el año próximo debería ser de un retorno al superávit, más teniendo en cuenta que este año la Intendencia debería aún mejorar más su recaudación considerando los cambios impositivos y de cobro aplicados a partir de la creación de las tasas de alumbrado y salubridad.

Si bien es cierto que los resultados de una gestión no se puede medir sólo a través del saldo contable de un ejercicio contra otro sino que lo verdaderamente relevamente es lo que se hace con esos recursos en función de las necesidades de la población, también es cierto que es necesario una Intendencia saneada económicamente para poder concretar aquellos propósitos. Compartimos que no es lo mismo una Intendencia que una empresa privada. Una empresa privada tiene que dejar ganancia, la Intendencia no, pero si tiene que tener cuentas equilibradas y un margen que permita afrontar contingencias. En los últimos años las rendiciones venían dando resultados que despertaban dudas justificadas. Seguramente aún hay muchos aspectos que mejorar, pero el hecho de que el Ejecutivo pueda exhibir una situación en principio controlada desde el punto de vista financiero, es una buena noticia para todos los ciudadanos y contribuyentes de San José.

 

(EDITORIAL DE PRIMERA HORA DEL MARTES 3 DE JULIO)